En un intento de cambiar lo que dictamina la ley bancaria, al fijar topes en las tasas de intereses, la Asamblea Nacional podría terminar provocando la exclusión financiera de emprendedores, pequeñas empresas y familias de menores recursos si avanza en la aprobación del proyecto de ley 420.
Un estudio presentado por la Asociación Bancaria de Panamá (ABP) precisa que en Costa Rica, por ejemplo, el tope de tasas para las tarjetas de crédito entró en vigor en julio de 2020 e inmediatamente se sintió el efecto al disminuirse el acceso de este producto.
Dicha medida, advirtió la ABP, borró a 252 mil clientes de tarjetas de crédito del sistema financiero del país.
En el caso de Chile, hay estudios que demuestran que con esa política se excluyó al 10% de todos los clientes de crédito del sistema bancario.
La Superintendencia de Bancos de Panamá hizo un análisis del tema y determinó que, entre los efectos negativos de fijar límites, se ha podido identificar una disminución del acceso al crédito, particularmente para aquellas personas de bajos ingresos debido a que representan una alta posibilidad de incumplimiento.

