Rogelio Saltarín, aspirante a magistrado de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, cerró ayer el proceso de entrevistas que empezó el pasado 7 de mayo la Comisión de Estado por la Justicia, a un total de 20 candidatos al máximo tribunal del país.
Saltarín, quien actualmente ejerce la profesión desde su firma Saltarín, Arias y Asociados, manifestó que su experiencia, el amor al estudio y su integridad son las cualidades que le permiten optar por una magistratura en la Corte Suprema de Justicia.
Fue la representante de la Alianza Ciudadana, Ileana Molo, quien le pidió al abogado explicar sobre su vinculación con el Ejecutivo. “Todo el mundo tiene su manera de pensar y la vinculación que tengo con el presidente de la República, Juan Carlos Varela, es estrictamente profesional”, respondió Saltarín.
Relató que los cuestionamientos se dan por haber representado al mandatario en una denuncia que se presentó cuando aún Varela no era presidente.
“No nos une absolutamente ninguna otra relación, entonces, no creo que esa relación profesional sea un obstáculo para que yo no pueda optar al cargo de magistrado de la Corte”, argumentó.
Rogelio Saltarín,
Aspirante a magistrado de la Corte.
Igualmente, el jurista reconoció que su firma obtuvo un contrato con el Ministerio de la Presidencia, que actualmente dirige Álvaro Alemán, por cerca de $258 mil. Explicó que apenas empezó la actual administración, el ministro Alemán lo llamó señalando que había encontrado muchas deficiencias en las contrataciones del ministerio y le pidió si podía ayudarlo.
Dijo que el contrato finalizó en diciembre de 2015 y que la tarea consistía en revisar la situación de cada uno de los contratos, no solo de la Presidencia, sino de otros ministerios, y hacer recomendaciones respecto a si se podía o no interponer una denuncia por incumplimientos.
Dejó claro que si su candidatura crea una polémica, él estaría dispuesto a retirarse del proceso. “Mi propósito real es ayudar al sistema de justicia en el país, no causar problemas”.
A su juicio, las vinculaciones profesionales con el Ejecutivo no le restan independencia, ya que si perteneciera a un partido político, no se hubiera postulado. “La independencia es una de las cualidades que se espera de un magistrado de la Corte”, alegó.
Saltarín expresó que la carrera judicial es una prioridad. “Es uno de los elementos necesarios para garantizar que existan funcionarios de carrera independientes”.
Al igual que otros candidatos, señaló que la Corte requiere que se le dé el presupuesto que establece la Constitución.
Además, propuso la creación de tribunales de casación y pidió más docencia sobre las bondades del sistema penal acusatorio.
