La solicitud que hicieron varios países de América Latina a la casa de subastas alemana Gerhard Hirsch Nachfolger para suspender la venta de 324 piezas de arte precolombino no tuvo efecto, pues la actividad se celebró el pasado martes, en Múnich, Alemania.
La casa de subastas rechazó suspender la venta y emitió un comunicado de prensa en el que aseguró que los objetos incluidos en la subasta, algunos con más de 2 mil años de antigüedad, contaban con certificación de su importación legal a Alemania.
Las piezas precolombinas subastadas son originarias de Panamá, Costa Rica, Guatemala, México, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia.
Del total de piezas de arte que formaban parte del catálogo del sitio web coinhirsch.de/, siete son panameñas, específicamente de la región central del istmo, conocida en la literatura arqueológica como “Gran Coclé”, aunque ninguna provenga de esa provincia.
Las características estilísticas permiten establecer que cuatro piezas son del sur de la península de Azuero, mientras que las otras podrían ser de Veraguas, a juzgar por ciertos detalles del acabado. Los precios en la subasta de cada una de las piezas panameñas eran de entre $300 y $1,760.
Este medio consultó a los ministerios de Cultura y de Relaciones Exteriores para conocer si alguna de las siete piezas panameñas que formaban parte del catálogo fue comprada en la subasta, pero al cierre de esta edición no hubo respuesta.
Medios internacionales plantean que alrededor de la mitad de las piezas fueron vendidas. La obra más cara fue una figura olmeca, “un objeto de culto en forma de hacha con la huella estilizada de un pie derecho”, que alcanzó alrededor de $20 mil, según datos de la casa de subasta.


