Los indicadores de la pandemia de Covid-19 evidencian señales de alerta con el incremento de los nuevos contagios.
En la semana epidemiológica que recién concluyó, los casos nuevos se elevaron 18% (2 mil 224) en comparación con la semana previa (6 al 12 de diciembre).
La semana cerró con 14 mil 678 nuevos casos y la semana previa, con 12 mil 454, según los informes del Ministerio de Salud (Minsa).
Durante la semana que concluyó el sábado pasado se hicieron 86 mil 476 pruebas de diagnóstico para una positividad de 18%. En cambio, la positividad anunciada el día de ayer fue de 17%. La última vez que hubo una positividad tan alta fue en agosto. La cifra ideal es 5%.
Los casos reportados los primeros días de este mes superan a los registrados en septiembre y en octubre.
Ante este escenario, el presidente Laurentino Cortizo sostuvo ayer una reunión con Jean Pierre Leignadier, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, y Julio De La Lastra, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada, para analizar el avance de la pandemia.
En la reunión, los empresarios solicitaron que no se cierren las actividades productivas del país, que se ponga mano firme en el cumplimento de los decretos de sanidad y distanciamiento social, y que se impongan las sanciones correspondientes a toda actividad más allá de la burbuja familiar.
El Minsa prevé anunciar hoy las medidas que se adoptarán para frenar la propagación de la Covid-19.
Indicadores epidemiológicos de la pandemia, en aumento
Las alarmas están activadas en el sistema de salud con el aumento de los indicadores que se utilizan para conocer el comportamiento de la pandemia de la Covid-19.
En la semana epidemiológica recién concluida (6 al 12 de diciembre), los casos aumentaron en 18%, en comparación con la semana anterior (29 de noviembre al 5 de diciembre) (ver gráfica).
Los datos estadísticos también muestran que durante los 13 primeros días del mes de diciembre se registraron 27 mil 202 personas contagiadas, una cifra superior a la reportada en todo el mes de septiembre, cuando hubo 19 mil 613, y en octubre, cuando fueron 21 mil 3.
Lo anterior queda en evidencia en los informes epidemiológicos del Ministerio de Salud (Minsa), según los cuales en noviembre hubo 32 mil 208 casos.

Los nuevos contagios van en aumento a medida que se incrementan las pruebas, y con ello la positividad, que esta última semana fue de 18%, la más alta de los últimos meses, tomando en cuenta que en agosto alcanzó el 15%.
En la semana epidemiológica que recién terminó se registraron 158 muertes, es decir, 24 más que la semana anterior.
El epidemiólogo y especialista en salud pública Arturo Rebollón explicó que el país cruzó la línea de los 2 mil casos dos semanas antes de lo esperado.
El promedio diario de casos de esta semana fue 2 mil 97, pero de continuar la aceleración de los contagios en los próximos días este promedio podría elevarse a entre 2 mil 500 y 2 mil 700 casos, advirtió el epidemiólogo.
De hecho, el pasado sábado se registraron 2 mil 806 nuevos casos, según los datos del Minsa.
Además, Rebollón calculó la media de los hospitalizados durante 14 días y el resultado mostró el mismo comportamiento que se da con los casos, ya que al 27 de noviembre había una media móvil de 991 hospitalizados, y para el 10 de diciembre aumentó a mil 291.
La situación pone en el tapete el debate de la implementación de medidas de restricción.
Néstor Sosa, exdirector del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud, recomendó disminuir el volumen de las actividades de mayor riesgo y que no son esenciales -por ejemplo, restaurantes y casinos-, en las cuales se debe limitar la cantidad de personas a un 25%.
En los establecimientos comerciales debe haber un límite en la cantidad de personas, ya que hay que evitar aglomeraciones, dijo.
Además, Sosa subrayó que en las industrias esenciales se deben realizar pruebas rápidas y aislar a los positivos por al menos 7 a 10 días. Las pruebas deben efectuarse cada dos semanas.
Hospitales, bajo presión
Julio Osorio, dirigente de la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal), explicó que la situación en los hospitales de Panamá y Panamá Oeste está crítica, ya que los pacientes deben esperar que se desocupe una cama para ser ingresado.
Añadió que lo anterior se registra en centros hospitalarios públicos y privados del país. “Lograr una cama es difícil porque los hospitales están abarrotados”, expresó Osorio.
El galeno sostuvo que en las provincias la situación está más controlada, pero no hay garantía de que esta nueva ola de contagios no llegue al interior del país.
Citó como ejemplo que en el Hospital Regional Dr. Rafel Hernández, en David, de 211 camas para Covid-19 tienen ocupadas 73, es decir, que hay una disponibilidad de 65.5%.
Mientras, en el Hospital Santo Tomás, ante el incremento de casos de Covid-19 y la poca disponibilidad de camas, se suspendió temporalmente el traslado de pacientes de otros hospitales; y en el Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel se suspenderán todas las cirugías electivas y las atenciones en el servicio de consulta externa especializada.
El director de la Caja de Seguro Social, Enrique Lau Cortés, solicitó mediante una carta -fechada el 11 de noviembre y con fecha de recibido de ayer- al rector de la Universidad de Panamá, Eduardo Flores, que les permita utilizar el gimnasio ubicado frente a las instalaciones del Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid para realizar adecuaciones y ubicar pacientes con Covid-19.
Urgen esfuerzos
La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, manifestó una vez más que se necesitan esfuerzos coordinados para aumentar la capacidad hospitalaria en las zonas más afectadas, porque cuando los hospitales no pueden acomodar a todos los enfermos, muchos morirán esperando atención.
En Centroamérica, Honduras y Guatemala se están viendo aumentos en las áreas que se vieron afectadas por los huracanes recientes, mientras que Panamá sigue reportando una alta incidencia de casos, detalló.
En ese sentido, el más reciente informe de la OPS muestra que Panamá continúa registrando la más alta incidencia entre los países de América, con 3 mil 850 casos acumulados por cada 100 mil habitantes hasta el 29 de noviembre, ocupando así el primer lugar tanto en incidencia como en casos acumulados entre los países de Centroamérica (164 mil 729 casos).
De igual modo, es el país con la mayor tasa de incidencia entre todos los países de América, estando por encima de la tasa promedio para la región, de 2 mil 549 por 100 mil habitantes.
