A menos de dos meses para su inauguración, no hay de momento nada que se interponga o que parezca pueda estropear la celebración de los primeros Juegos Olímpicos en Sudamérica.
Y es que ni la crisis política, la más grave recesión económica desde la década de 1930, que ha causado un recorte en los presupuestos para la cita deportiva mundial y los escándalos de corrupción que afronta Brasil, han dado margen a que los organizadores y tampoco el Comité Olímpico Internacional (COI) pongan en duda el éxito de los Juegos, previstos para inaugurarse el próximo 5 de agosto.
Tampoco lo han sido los temores en torno al peligro al contagio con el virus del zika, que dio pie a que a finales del mes pasado un grupo de 150 expertos en salud pública firmaran una carta abierta en la que le solicitaban a la Organización Mundial de la Salud convocar a un grupo independiente para deliberar si los Juegos deben ser retrasados o reprogramados.
“Confiamos en que los Juegos se llevarán a cabo y serán muy exitosos”, declaró el vocero del COI, Mark Adams, a mediados de la semana pasada en Lausana, Suiza.
El pronunciamiento del vocero del COI se dio como reacción al informe final presentado ante el comité ejecutivo de esa entidad, por los organizadores de Río 2016.
Una declaración que desde cualquier ángulo que se le mire representa un espaldarazo a favor y un voto de confianza a Brasil, y en especial a Río de Janeiro, la ciudad sede de los Juegos, por encima de los problemas y preocupaciones que puedan existir.
Para el presidente del Comité Olímpico de Panamá (COP), Camilo Amado, el reciente voto de confianza dado por el COI a los organizadores de Río 2016 es un “buen signo y muy alentador”.
“Al igual que pasó hace dos años para el Mundial de Fútbol, los Juegos Olímpicos de Río apuntan a que se van a dar dentro del marco establecido, por encima de los problemas ya conocidos del zika, políticos, económicos y de corrupción en Brasil”, afirmó el dirigente panameño.
“Brasil está trabajando por su sede y por sacar adelante contra viento y marea los primeros Juegos Olímpicos en Sudamérica”, añadió Amado.
Sin embargo, pese al apoyo alentador que el COI pone de manifiesto hacia Río 2016, el organismo se mantiene pendiente de todos los acontecimientos, incluyendo los avances en las obras deportivas. De antemano este organismo envió expertos a Brasil para que trabajen en conjunto con los organizadores.
Christophe Dubi, el director ejecutivo del COI para los Juegos Olímpicos, se encuentra en Río de Janeiro desde hace unos cuatro meses, mientras que su predecesor, Gilbert Felli, ha sido el hombre clave del ente olímpico internacional en esa ciudad brasileña por los últimos dos años.
En lo que se refiere a las instalaciones, el velódromo, cuyo costo está fijado en 43 millones de dólares, es una de las obras más atrasadas luego de que se tuvo que cancelar, a finales de abril, una prueba prevista debido a que el lugar no estaba listo.
Pero, según los organizadores, el velódromo estará listo a mediados de este mes de junio para que los ciclistas puedan comenzar a entrenar. “Ese es uno de los puntos que explicamos al COI”, dijo el jefe del comité organizador, Carlos Nuzman, tras presentar el reporte final sobre los avances de las obras ante el comité ejecutivo.
Los miembros del comité organizador de Río de Janeiro presentaron, además, un reporte sobre la mejoría de la calidad del agua en las sedes para las competencias de remo y vela.
En cuanto a la crisis política que afronta Brasil, Nuzman señaló que el COI “no tuvo preguntas ni dudas”.
Pero, como para no perderle la huella a todo lo que se viene dando, Thomas Bach, presidente del COI, tiene planeado una visita a Brasil del 14 al 16 de junio para revisar personalmente los preparativos en Río 2016.
Durante esa visita se reunirá en Brasilia con el presidente interino, Michel Temer, que asumió el cargo el mes pasado, luego de que Dilma Rousseff fuera suspendida mientras se efectúa un juicio político en el Senado. Una votación final sobre la situación de Rousseff podría efectuarse a solo tres días del inicio de los Juegos.
