La Asociación de Restaurantes y Afines de Panamá calcula que la extensión de las horas del toque de queda que se hizo efectiva el pasado 7 de junio provocará una caída del 30% en las ventas.
Domingo De Obaldía, presidente de este gremio, comentó que el mayor movimiento de clientes se registra en horas de la noche y ahora, con la extensión del toque de queda, han perdido dos horas durante el periodo de mayor demanda.
El Ministerio de Salud (Minsa) ordenó que desde el 7 de junio el toque de queda se inicie a las 10:00 p.m. y termine a las 4:00 a.m.
Junto con los hoteles y los operadores de turismo, los restaurantes fueron de los mayores afectados durante 2020 y comienzos de 2021 debido a las restricciones de movilidad que impuso el Minsa para frenar el nuevo coronavirus.
De Obaldía indicó que hay locales que estaban recuperado el 50% de la planilla que tenían antes de la pandemia, pero ahora nuevamente tendrán que regresar a los contratos suspendidos o despedir al personal que habían contratado durante los últimos meses.
