Alejandro Giammattei, presidente de Guatemala, declaró ayer estado de prevención en un poblado aledaño a la capital, lo que restringe algunos derechos constitucionales, para combatir la criminalidad y la actividad pandillera que golpea la comunidad.
Giammattei aseguró que en el poblado de Villa Nueva, al sur de la capital, “la delincuencia ha imperado por muchos años y ha estado trabajando a sus anchas”, por lo que decretó la medida, que regirá por seis días.
La medida fue adoptada dos días después de que venciera una similar en los poblados de Mixco y San Juan Sacatepéquez, colindantes al oeste con Ciudad de Guatemala.
El mandatario instó a la población del lugar a denunciar de forma anónima a “los delincuentes refugiados entre ustedes, gente honesta y trabajadora. Saquémoslos de las guaridas”.
El estado de prevención limita los derechos constitucionales de reunión y manifestación pública, y da mayores facultades al gobierno para el uso de la fuerza.
Villa Nueva y Mixco son dos de los municipios más golpeados por las extorsiones a comercios y transporte por las pandillas, a las que Giammattei, quien asumió el poder el 14 de enero, busca declarar como organizaciones terroristas.
Según datos oficiales, la mitad de las 3 mil 500 muertes violentas que se registran cada año en Guatemala están vinculadas con el narcotráfico y las pandillas dedicadas a la extorsión y el sicariato.
La policía de Guatemala indica que 2019 cerró con una tasa de 23.5 homicidios por cada 100 mil habitantes, la más baja en la última década, con 3 mil 578 muertes violentas. El promedio mundial es de 6.1 homicidios por cada 100 mil habitantes, según datos de 2017 del Banco Mundial.
