A tres días de inaugurarse los Juegos Olímpicos de Río 2016, donde 206 países competirán en 42 disciplinas deportivas, la seguridad tecnología adquiere total relevancia.
La empresa Symantec Security Threat emitió este año un informe en el que colocó a Brasil en el puesto número ocho en la lista de los países con más actividad maliciosa en la red.
De la tecnología depende en gran medida el éxito de este evento mundial, ya que representa una mina de oro para los conocidos hackers, a quienes se les tratarán de cerrar las oportunidades para frenar sus fechorías.
Carlos Perea, vicepresidente de Ventas para Latinoamérica de Gigamon –empresa líder en seguridad virtual con sede en Estados Unidos– asegura que entre más grande es el evento, así mismo es la ganancia por infringir el mayor daño posible.
“Si comparamos un evento deportivo a un proyecto para un hacker, podemos asegurar que en términos de tamaño, número de deportistas y espectadores, no hay trabajo más atractivo que los Juegos Olímpicos. Muchas competencias, atletas y bolsas virtuales para elegir” adujo, y agregó que solo basta mirar la experiencia anterior de eventos deportivos de esta magnitud.
Por ejemplo, en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 se registraron 12 millones de intentos de ataques cibernéticos por día. Para 2012, en Londres, también se reportaron cerca de 160 millones de eventos vinculados con seguridad en las redes, explica Perea. Una cifra enorme comparada con la de Beijing.
El boom de las nuevas tecnologías que llevó a la gente a querer ver los juegos por internet y en vivo, fue un caldo de cultivo para atraer a los ciberdelincuentes. El momento no fue desperdiciado por estos piratas de las redes, y lanzaron varias campañas de propagandas para atrapar a víctimas a través de programas online. Se crearon algunos sitios web que parecían confiables; una vez que ingresaban a los sitios se hacía un redireccionamiento a estas páginas de afiliación en la que los usuarios tenían que pagar antes de iniciar la transmisión en vivo. En menos de 10 días del evento se detectaron más de 80 sitios maliciosos que robaban datos de tarjetas de crédito e identidad.
Casos
De la misma forma en que los atletas han estado concentrados en su preparación física para lograr los mejores resultados en los Juegos Olímpicos de Río 2016, los cibercriminales también se han mantenido muy ocupados.
Para esta cita deportiva se detectó la creación de sitios de venta de boletos falsos, que incluso usan protocolos de seguridad de bajo costo para aparentar ser legítimos, además de otros tipos de fraudes electrónicos que buscan robar contraseñas y datos de tarjetas de crédito.
Expertos en el tema no descartan la posibilidad de que durante esta actividad mundial los ciberdelincuentes traten de atentar contra las redes bancarias con algún tipo de ataque sistemático, oculto y consistente, comenta Perea, vicepresidente de Ventas para Latinoamérica de Gigamon.
De acuerdo con el sitio www.eldiario.es, Elly Resende es la persona encargada de evitar que los ciberdelincuentes cometan fraudes en los Juegos Olímpicos. Para lograr esta tarea, los organizadores han invertido mil 500 millones de dólares en proveedores tecnológicos que darán soporte a más de 200 delegaciones, además de la presencia de 25 mil periodistas de todo el mundo.
Un equipo de 8 mil personas ha trabajado durante cuatro años en la trastienda tecnológica de los Juegos Olímpicos de Río 2016.
En las olimpiadas de Londres, dijo una fuente ligada al sector tecnológico, tenían ciberataques a diario, por lo que el tema es de sumo interés para los anfitriones de este evento. Es el torneo del ciberespacio, y por ello la seguridad es un área clave.
Incluso, Resende y el equipo que trabaja en este evento han visto detalles desde las herramientas de protección, así como del monitoreo o seguimiento de ataques para estar preparados y actuar rápidamente.
Las medidas de seguridad tecnológica durante este evento buscan impedir experiencias anteriores.
La pelea ahora es por la medalla de oro de la seguridad en el mundo virtual.
