El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, estrechó la mano a representantes de la oposición anoche en el inicio del primer encuentro que sostiene ante facilitadores extranjeros.
Maduro, miembros de su partido y de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) comenzaban anoche una reunión en un museo al oeste de la capital, que algunos de sus adversarios temen sea una táctica para ganar tiempo, en medio de la profunda crisis política y económica del país.
El enviado del papa, monseñor Claudio María Celli, ratificó que el país espera señales que les permitan “comprender que el diálogo es una realidad y algo muy serio”, publicó el diario El Nacional.com.
Celli manifestó que están convencidos de que el proceso “es un rotundo desafío”.
“Les pido, en nombre del papa Francisco, que destaquen las buenas voluntades de ambas partes”, agregó.
La cita se produce en momentos en que la alianza opositora MUD ha intensificado las protestas callejeras luego de que las autoridades suspendieron hasta nuevo aviso el proceso para convocar un referendo para votar la salida de Maduro este año.
El partido de oposición Voluntad Popular no aceptó participar en el inicio de las conversaciones con el Estado, por considerar que no hay condiciones para iniciar un diálogo, informó el grupo político en un comunicado minutos antes.
El secretario general de la MUD, Jesús Torrealba, y los líderes políticos opositores Carlos Ocariz, Timoteo Zambrano, Luis Aquiles Moreno y Henry Falcón asistieron en nombre del resto de los partidos que adversan al Gobierno.
La MUD informó, en otro comunicado previo al encuentro con el presidente, que la reunión forma parte de la ronda exploratoria y no es el inicio formal del diálogo con el Gobierno.
Los críticos responsabilizan al presidente por la recesión económica y por la inflación que se vive en la nación OPEP -la más alta del mundo-, cuyos ingresos se han visto afectados por la baja de los precios del crudo.
Maduro culpa a empresarios y partidos opositores de promover una guerra económica para desestabilizar su gobierno y desconoce al Parlamento opositor, una decisión que respalda el máximo tribunal del país acusando a los legisladores de “desacato”.
Torrealba adelantaba más temprano en su blog que su bloque acudiría a la reunión para solicitar una “solución electoral” y que se respete al Parlamento, entre otras peticiones que presentarán ante los facilitadores de estas conversaciones.
Un enviado del Vaticano, los representantes del bloque regional Unasur y tres exjefes de Estado- el de España, José Luis Rodríguez Zapatero; Panamá, Martín Torrijos; y República Dominicana, Leonel Fernández-, promueven el acercamiento.
