El ministerio ruso de Defensa anunció que sus tropas, apoyadas por separatistas prorrusos del Donbás, penetraron en Mariúpol.
Las tropas rusas “estrechan el cerco y combaten a los nacionalistas en el centro de la ciudad”, indicó el portavoz del ministerio ruso.
La toma de Mariúpol permitiría a Rusia asegurar una continuidad territorial entre sus fuerzas procedentes de Crimea y las milicias del Donbás.
La alcaldía de Mariúpol señaló que la situación es “crítica”, con bombardeos “ininterrumpidos” y daños “colosales”. Según las primeras estimaciones, un 80% de las viviendas de la ciudad fueron destruidas.
¿Rusia y Ucrania se acercan a un posible acuerdo?
El jefe de la delegación rusa en las negociaciones con Ucrania dijo ayer haber constatado un “acercamiento” de posturas sobre el estatuto de neutralidad de Ucrania y avances en la desmilitarización del país.
“El tema del estatuto de neutralidad de Ucrania y su no pertenencia a la OTAN es uno de los puntos clave de las negociaciones, es el punto en el que las partes han acercado al máximo sus posiciones”, dijo Vladimir Medinski, citado por agencias rusas. Sin embargo, habló de “matices” en las “garantías de seguridad” exigidas por Ucrania. “En lo que respecta a la desmilitarización, yo diría 50/50″, detalló.
Según Medinski, que dijo no poder revelar los detalles de las negociaciones, las delegaciones están “a medio camino” de un acuerdo.
Pero Mykhailo Podoliak, uno de los miembros de la delegación ucraniana y consejero presidencial, tuiteó que las “declaraciones de la parte rusa son solo el inicio de sus exigencias [...] Nuestra posición no ha cambiado: alto al fuego, retirada de las tropas (rusas) y fuertes garantías de seguridad con fórmulas concretas”.
Moscú, que invadió Ucrania el 24 de febrero, mantiene negociaciones con Kiev y le exige un estatuto de neutralidad, como el que tienen Suecia o Austria.
El miércoles, Ucrania afirmó que aún hay “profundas contradicciones” en las conversaciones ruso-ucranianas, aunque todavía es posible un “compromiso”.
En tanto, el presidente estadounidense Joe Biden sostuvo ayer una reunión con su homólogo chino Xi Jinping y le advirtió las “consecuencias si China brinda apoyo material a Rusia mientras esta lleva a cabo ataques brutales contra las ciudades y los civiles ucranianos”, dijo la Casa Blanca.

Ambos mandatarios expresaron su deseo de “mantener abiertos los canales de comunicación”, durante una videoconferencia que duró casi dos horas y que se centró en la guerra en Ucrania, según un comunicado publicado casi cuatro horas después de que terminara.
Biden también “detalló” las duras sanciones económicas y financieras impuestas por Occidente a Rusia, insistió la presidencia estadounidense, que no especificó a qué represalias se expondría China si ayuda a Rusia.
La esperada reunión entre los dos jefes de Estado no parece haber cambiado de forma notoria la posición de Estados Unidos ni la de China, que hasta ahora nunca ha condenado ni criticado el ataque de Rusia.
Por su parte, Xi fue ambiguo, diciendo que las guerras “no benefician a nadie” y que “la crisis ucraniana no es algo que hubieran querido” que ocurriera, según declaraciones citadas por la televisión china cuando la conversación aún no había terminado.
China también pidió a Estados Unidos y a la OTAN que mantengan un “diálogo” con Rusia sobre las “preocupaciones de seguridad” de Moscú, en un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores divulgado después de la conversación y que retoma un planteamiento del presidente ruso, Vladimir Putin.
A Estados Unidos le preocupa la posibilidad de que China brinde ayuda militar a Rusia o le permita eludir las sanciones occidentales.
En el terreno
Por otro lado, el bombardeo ruso de un teatro que servía de refugio a civiles en Mariúpol dejó un herido grave, pero ninguna víctima mortal, según el primer balance publicado ayer por el consejo municipal de esa ciudad portuaria del sureste de Ucrania.
“Según las informaciones iniciales, no hay muertos. Pero hay informes de una persona gravemente herida” en ese bombardeo, que se produjo el miércoles, precisó esa fuente en Telegram.
“La remoción de escombros se prosigue en la medida de las posibilidades y se dará información complementaria sobre las víctimas”, agregó el concejo de esta ciudad asediada y bombardeada desde hace dos semanas por las tropas rusas.
En el momento del ataque, “había más de mil personas” en el edificio, “esencialmente mujeres, niños y personas de edad”, agregó.
Las autoridades ucranianas acusaron el miércoles a la aviación rusa de haber bombardeado “deliberadamente” el edificio que albergaba a centenares de refugiados. Rusia desmintió esos ataques y atribuyó el bombardeo a milicias nacionalistas ucranianas.

