La Corte Suprema rusa ordenó el cierre de la oenegé Memorial, que apelará la sentencia y es el emblema de la sociedad civil por su defensa de las libertades y su papel como custodio de la historia de las víctimas del Gulag soviético.
“La decisión es cerrar Memorial International y sus filiales regionales”, anunció la oenegé en su cuenta Telegram. Justo antes, la jueza Alla Nazarova dijo que aceptaba “la demanda de la fiscalía” de disolver a la oenegé.
La decisión contra Memorial, que tiene un gran prestigio afuera de Rusia, se enmarca en la represión contra quienes critican al Kremlin que se ha acelerado en 2021, año en el que se ha visto el cierre de medios independientes y oenegés y el desmantelamiento del movimiento del opositor encarcelado Alexéi Navalni.
El embajador de Estados Unidos en Moscú, John Sullivan, denunció un “trágico intento de suprimir la libertad de expresión y de borrar la historia”, mientras que el Consejo de Europa lamentó una “noticia devastadora para la sociedad civil”.
Después del veredicto, leído rápidamente, varias personas gritaron “¡vergüenza!” “¡vergüenza!” en la sala del tribunal. A continuación, los abogados intervinieron ante el tribunal, declarando que iban a apelar.
Luego, la policía obligó a los partidarios de la ONG y a los periodistas a abandonar el edificio. Al menos seis personas fueron detenidas, antes y después del veredicto, según periodistas de la AFP.
En un comunicado publicado después, Memorial prometió encontrar “vías legales” para continuar sus actividades.
“Impugnaremos la decisión del Tribunal Supremo de Rusia de todas las formas posibles. Y encontraremos vías legales de continuar nuestro trabajo”, dijo.
La fiscalía pidió a principios de noviembre la disolución de Memorial International, la estructura clave que coordina la red de la organización en Rusia, acusándola de haber infringido “de manera sistemática” las obligaciones de su condición de “agente del extranjero”.

