Las conversaciones para el control de la Asamblea Nacional (AN) y del posible llamado a sesiones extraordinarias empiezan a activarse.
Pese a que el pleno legislativo se encuentra en receso desde el 30 de abril, los diputados no han dejado de llamarse y reunirse. De hecho, esta semana tienen previsto una reunión de junta directiva ampliada para decidir cómo el pleno abordará el tema de las sesiones extraordinarias si el Ejecutivo los convoca, según contó una fuente legislativa. Dicha reunión estaba pactada inicialmente para la semana pasada.
El Ejecutivo anunció el 4 de mayo que convocaría a los diputados para que se le hicieran cambios al proyecto de ley 287 sobre una moratoria en determinados pagos, que vetó parcialmente. Pero esa decisión la tendría que tomar el Gabinete.
Algunos diputados que prefirieron la reserva su nombre dudan de que sean convocados. El presidente de la AN, Marcos Castillero, dijo hace 15 días que estas sesiones podrían iniciarse esta misma semana.
Mientras que la bancada independiente pidió que se incluya en la agenda la discusión de proyectos de ley anticorrupción, que están en la AN, pero no han sido discutidos. Se trata, por ejemplo, del proyecto que establece recompensa y protección para quien denuncie actos de corrupción y la propuesta que amplía el alcance de la ley 6 de 2 de enero de 2002 sobre transparencia.
La directiva
Fuentes legislativas señalan que Castillero tiene el voto favorable de la mayoría de los 71 diputados para reelegirse en el cargo una vez vuelvan las sesiones ordinarias el 1 de julio. También tendría el aval Tito Rodríguez, como segundo vicepresidente, quien es miembro de la bancada del Movimiento Liberal Republicano Nacionalista (Molirena). El Partido Revolucionario Democrático (con 35 curules) y Molirena (con cinco) acordaron que durante el quinquenio 2019-2024 la presidencia y primera vicepresidencia del Legislativo serían para perredistas y la segunda vicepresidencia para los del partido del gallo.
Rodríguez, según contó un miembro del Molirena, acordó con Francisco Alemán, diputado y presidente de su partido, estar dos años en el cargo. No obstante, Corina Cano podría reemplazarlo. Cano dijo que le “gustaría asumir el reto”, pero dejó claro que nada se ha discutido en su bancada.
La pelea se centraría en la primera vicepresidencia, que hoy ocupa Zulay Rodríguez, quien ha tenido muchos roces con su propia bancada. La perredista Cenobia Vargas, quien se estrenó el 1 de julio de 2019 como una de las nuevas caras de la AN, ha hecho público entre sus colegas su aspiración. Vargas forma parte del grupo del PRD que le habla al oído a Castillero.
