Los casos de malaria se incrementaron este año, en momentos en que el país busca erradicar esta enfermedad para 2025.
Un informe del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud indica que entre enero y septiembre de 2021 se han detectado 2 mil 31 casos de malaria en todo el país, mientras que en el mismo período de 2020 fueron 992 casos. Se trata de un aumento de 105%.
Según los datos del Minsa, la mayoría de los casos se concentra en las provincias de Panamá y Darién, así como en la comarca Guna Yala.
Actualmente, Panamá forma parte de un programa para la eliminación de la malaria, en el que participan el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social, y que tiene el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud. Hoy es el Día contra el Paludismo en las Américas.
Panamá y su reto de eliminar la malaria
Hoy, cuando se conmemora el Día contra el Paludismo en las Américas, Panamá es uno de los candidatos de la región para eliminar la malaria en 2025; no obstante, para cumplir ese hito tiene un gran desafío por delante, pues en 2021 los casos se han incrementado en el país.
Un informe elaborado por el Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud (Minsa) refleja que entre enero y septiembre de este año se han detectado 2 mil 31 casos de malaria en todo el país, lo que implica un incremento de 105% en los reportes, si se compara con el mismo período de 2020, cuando fueron 992.
El documento precisa que del total de casos registrados este año, el 94% se concentra en áreas indígenas de las provincias de Panamá y Darién, así como en la comarca Guna Yala.
Además, en el informe se dan sugerencias para hacer frente a la enfermedad: realizar una campaña constante de promoción con énfasis en la búsqueda de diagnóstico al tener el primer síntoma e intensificar la búsqueda reactiva de casos.
La experiencia
Carlos Batista, director regional del Minsa en Panamá este —área donde se reporta la mayor cantidad de casos—, subraya que el lugar más afectado es la comunidad guna de Madugandí.
En palabras del también médico, lo que ocurre allí se debe a su cercanía con el lago Bayano, un ambiente propicio para el desarrollo del mosquito anófeles, el cual transmite la malaria.
Su explicación es la siguiente: “las áreas indígenas son las más afectadas, ya que los indígenas acostumbran a vivir cerca de los ríos o lagos. Los gunas son los más afectados hasta el momento”.
Sobre por qué la mayoría de los casos se reporta en niños y mujeres, Batista detalló que en el caso de los infantes generalmente es porque buena parte del día están desnudos o semi desnudos, y las mujeres, porque realizan actividades como lavar o fregar a orillas de los ríos o quebradas.
La estrategia
El funcionario detalló que como Estado se apuesta al Plan Estratégico para la Eliminación de la Malaria, programa en el que están el Minsa, la Caja de Seguro Social y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
“En nuestro país estamos llevando a cabo investigación, tratamiento y se hace una evaluación constante del área donde se reportan los casos. No es tarea fácil, pero estamos haciendo todos los esfuerzos para lograr la meta de eliminar la malaria en 2025″, puntualizó Batista, y agregó que evalúan aplicar tratamientos tipo barrido en las áreas endémicas, pues están detectando casos asintomáticos, es decir, personas que no tienen síntomas de la malaria.
Según el Minsa, los primeros síntomas comunes de la malaria —fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y vómitos— suelen aparecer de 10 a 15 días después de que se produjo la infección. De no tratarse rápidamente con medicamentos eficaces, la enfermedad puede ser grave y a menudo mortal.
Mediciones
El pasado mes, el Minsa y la OPS acordaron realizar la evaluación de 10 indicadores claves para la eliminación de la malaria.
En ese contexto, especialistas del organismo internacional se encargaron de medir dos indicadores relacionados con la investigación e incidencia de casos autóctonos de la malaria, con el propósito de verificar que la mayoría esté siendo identificada y notificada correctamente al sistema de vigilancia nacional y que, a su vez, estas investigaciones se hagan bajo los parámetros de calidad que recomiendan la OPS y la Organización Mundial de la Salud.
Este proceso de medición es importante para asegurar que la recolección de información de los casos de malaria sea completa y efectiva, lo que es “fundamental” para la vigilancia de la enfermedad y cierre d brechas en los focos de contagio, así como para el seguimiento a las acciones plasmadas en el Plan Estratégico de Eliminación de la Malaria en Panamá.

