En pausa. Así quedaron por el momento las sesiones virtuales planteadas por la Asamblea Nacional, pese a que el Ejecutivo sancionó la ley que permite esta modalidad.
Esto, debido a que muchos diputados no están preparados para dar este paso. Además, han salido a relucir problemas técnicos y esto ha quedado en evidencia en las pruebas que ha efectuado la junta directiva de la Asamblea, que preside el perredista Marcos Castillero.
De hecho, el segundo vicepresidente de ese órgano del Estado, el diputado Tito Rodríguez, lo reconoció al manifestar que “las pruebas no fueron tan efectivas”.
En ese sentido, los diputados seguirían en el pleno hasta el próximo 30 de abril, día en que culmina el periodo de sesiones ordinarias. El pleno entrará en receso en los meses de mayo y junio. En otras palabras, las sesiones virtuales no entrarían en vigencia antes del 1 de julio.
Se conoció que una vez entre el pleno en receso, las diferentes bancadas practicarán el sistema.
“Practicamos y es enredado, porque la señal se caía y todos querían hablar, y cuando hablábamos se entrecruzaban las participaciones y no había nadie que pudiera poner orden. Todo mundo quería hablar y había veces que no llegaba el sonido. Todo un enredo”, narró a La Prensa un diputado que pidió el anonimato.
La primera prueba que hicieron los diputados fue el pasado 14 de abril. Este hecho fue dado a conocer por Castillero desde su cuenta de Twitter, pero hasta el momento se desconoce cuáles fueron los resultados. Este medio le consultó a Castillero, pero no respondió.
Según la ley sancionada por el presidente Laurentino Cortizo el pasado 11 de abril, las sesiones virtuales serán públicas y de hasta tres horas.
Solo podrán acudir presencialmente los miembros de la junta directiva y el personal de apoyo.
