En la mañana del sábado las imágenes de miembros del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) y del Servicio Nacional Aeronaval (Senan) llenaron las redes sociales.
Si bien hubo críticas que apuntaban a una supuesta militarización de la seguridad ciudadana, las autoridades advirtieron que respondían a amenazas reales de posible vandalismo o de un intento de crear el caos en medio del estado de emergencia decretado por el Ejecutivo por avance del Covid-19. Además, para hacer cumplir los decretos ejecutivos emitidos precisamente para tratar de contener la pandemia.
No había terminado la jornada del sábado cuando los temores se confirmaban. Un grupo de personas de Santa Cruz, Curundú, saqueó una tienda del lugar, llevándose no solo alimentos, sino también todo tipo de mercancías. Paralelamente, se reportaba un intento de saqueo de otra tienda, ubicada en el sector de La Porqueriza, en el corregimiento de Río Abajo.
Ayer, domingo 29 de marzo, al cumplirse el quinto día de la cuarentena total, el Ministerio Público informó del inicio de una investigación por estos dos sucesos, mientras la fuerza pública hacía más rondas para evitar que estos hechos se repitan.
En un comunicado, el MP indica que “agotará todos los medios posibles para identificar y exigir la responsabilidad penal de aquellas personas que hayan actuado como autores intelectuales e instigadores de estos hechos criminales”.
También se hace referencia a que debido a la gravedad de los hechos, los fiscales del MP aplicarán y exigirán de manera rígida y severa la imposición de las medidas cautelares y de las sanciones penales correspondientes.
42 agentes han dado positivo; un muerto
Un total de 42 agentes de la Policía Nacional -que tiene unos 12 mil miembros- han sido infectados por el virus que causa la enfermedad Covid-19, informó una fuente policial. Ante este escenario a los agentes se les han proporcionado mascarillas y guantes. Uno de esos agentes, el subcomisionado Juan de la Cruz Lezcano González, con 26 años y 11 meses de servicio, murió la semana pasada.
“La situación de calamidad y emergencia nacional que enfrenta nuestro país, lo cual hace que dichos actos no sólo sean en perjuicio del patrimonio particular de los comercios afectados, sino que ponen en peligro la seguridad e integridad de todos los panameños”, acotó.
Informes policiales señalan que los manifestantes, moradores de los sectores de Santa Cruz y Curundú, salieron a protestar el sábado 28 de marzo pasadas las 8:00 p.m., y, media hora después, ingresaron a la fuerza al pequeño comercio, de donde se llevaron alimentos y otros productos.
Al llegar al lugar, las autoridades policiales se dieron intercambios de disparos. Dentro del comercio se arrestaron a cuatro mujeres.
En el local en Río Abajo las personas no lograron saquear el local comercial debido a la intervención de la fuerza pública.
En total hay seis personas detenidas.
También se conoció que en la madrugada del domingo un grupo de personas se llevó parte de la mercancía la bodega Super Fría No. 1, ubicada en Concepción, Juan Díaz.
En tanto, en Colón la Autoridad Marítima de Panamá ordenó el reforzamiento de la seguridad en los puertos de Manzanillo, Cristóbal y Colón Container.
En estos momentos el transporte marítimo juega un papel importante en el movimiento de mercancías, ya que es uno de los eslabones más importantes en la cadena de suministro, tras la clausura parcial del transporte aéreo.
Las autoridades tenían información de llamados al desorden público aprovechando esta crisis.
El Ministerio de Seguridad (Minseg), en tanto, informó que ayer agentes del Senan se movilizaron a Colón. En su cuenta de Twitter, el Minseg colocó videos de recorridos aéreos sobre la ciudad de Colón y los puertos.
