El pasado jueves, el gobierno del presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un último desafío contra Naciones Unidas al votar en contra de su presupuesto, alegando desacuerdos sobre Israel e Irán, pero encontró poco apoyo internacional.
Solo Israel votó junto a Estados Unidos, frente a 167 naciones a favor, por lo que la Asamblea General cerró el año con la aprobación del presupuesto de la ONU para 2021, por 3 mil 231 millones de dólares.
Kelly Craft, embajadora de Estados Unidos en la ONU, objetó que el presupuesto iba a financiar la celebración del 20 aniversario de la conferencia sobre el racismo de Durban, celebrada en Sudáfrica en 2001, de la que la potencia norteamericana acabó retirándose en solidaridad con Israel debido a lo que calificaron de una fijación de los países con mayoría musulmana contra el estado judío.
Estados Unidos, mayor financiador de la ONU, “pidió esta votación para dejar claro que defendemos nuestros principios, lo que es correcto, y no aceptamos el consenso por el consenso”, afirmó Craft en la Asamblea General.
