El papa Francisco dijo ayer que será“sincero” con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto a sus grandes diferencias en asuntos como la inmigración y el cambio climático, cuando los dos se reúnan por vez primera en el Vaticano.
No obstante, manifestó que mantendrá una mente abierta y no juzgará a Trump hasta que no escuche sus puntos de vista durante su reunión del 24 de mayo.
“Incluso aunque uno piense de forma diferente, debemos ser muy sinceros sobre lo que cada uno piensa”, comentó en una de sus ruedas de prensa durante los vuelos. “En nuestras conversaciones surgirán asuntos. Yo diré lo que pienso y él dirá lo que piensa. Pero nunca he querido emitir un juicio sin escuchar primero a la persona”, dijo.
En 2016, al opinar sobre las ideas del entonces candidato sobre la inmigración y la construcción de un muro en la frontera con México, el papa señaló: un hombre que piensa así“no es cristiano”.
