Mientras se realizaban labores de rescate ayer tras un sismo de magnitud 5.9 que la víspera dejó 12 muertos y 188 heridos en Haití, una réplica de 5.2 sacudió por la tarde a este país del Caribe y creó pánico en la población.
“Fue una réplica. Fue en la misma área”, dijo Paul Caruso, geofísico del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés). “Esta es la primera réplica significativa”.
No se reportaron nuevos daños o víctimas de inmediato.
Hombres y mujeres corrían despavoridos tras la réplica y otros se hincaban para orar en las calles de la norteña localidad de Port-de-Paix, donde el sismo del pasado sábado dejó siete muertes y varios inmuebles dañados, incluida la estación policial y la cárcel.
Además de las siete víctimas mortales registradas en Port-de-Paix, otras tres personas murieron en la localidad aledaña de Gros-Morne, ubicada en la provincia de Artibonito, donde se registraron la mayoría de daños, según la agencia de protección civil.
Luego de que el sismo dejó daños en la estación policial y en la cárcel de Port-de-Paix, los agentes policiales usaron gases lacrimógenos y dispararon ayer balas de goma para detener un intento de fuga por parte de los presos que trataron de aprovechar los daños en el inmueble.
El ministro del Interior, Fednel Monchery, informó a la radiodifusora Magk 9 que 12 personas habían muerto.
“Siento que mi vida no está segura aquí”, comentó la monja Maryse Alsaint, directora de la Escuela Nacional San Gabriel. Varias aulas resultaron dañadas tras el sismo.
El USGS informó que el sismo se registró a las 20:11 horas del sábado. Su epicentro se localizó a 19 kilómetros al noroeste de Port-de-Paix, que está a 219 kilómetros de distancia de la capital Puerto Príncipe. Tuvo una profundidad de 11.7 kilómetros.
El sismo se sintió ligeramente en la capital de Haití, así como en la vecina República Dominicana y en el este de Cuba, donde no se reportaron daños.
