La carrera por suceder a David Cameron al frente del Gobierno británico vivió ayer un giro de Shakespeare o El Padrino, con la renuncia de Boris Johnson, horas después de ser traicionado por su lugarteniente Michael Gove. Johnson, el hombre que lideró la campaña victoriosa para sacar al Reino Unido de la Unión Europea, anunció que no será candidato en las primarias conservadoras, unos minutos antes de que se cerrara el plazo, a mediodía. Lo hizo en un discurso en el que empezó parafraseando a Bruto, hijo y asesino del emperador romano Julio César, según la versión de los hechos de la obra de William Shakespeare. “Tras consultar a mis colegas y en vista de la situación en el Parlamento, yo no puedo ser esa persona”, dijo Johnson tras enumerar los desafíos que le esperan al nuevo premier británico. La fractura en el campo brexit despeja el camino a la ministra de Interior, Theresa May, partidaria de la UE, pero poco expuesta durante la campaña, que hizo también oficial su candidatura. Para el ministro de Sanidad Jeremy Hunt, la saga vivida “se parece un poco a la serie de televisión House of Cards, o quizás es que demasiados políticos ven Juego de tronos”, dijo a la televisión Sky news. Más duro fue Michael Heseltine, una figura conservadora que fue segundo del partido, que lamentó que Boris Johnson se retire sin reparar las consecuencias de la victoria del brexit.
“Ha destrozado el partido. Ha provocado la mayor crisis constitucional de los tiempos modernos. Ha hecho desaparecer miles de millones de libras de los ahorros del país. Es como un general que encabeza a sus hombres con el ruido de los cañones de fondo, y los abandona al ver el campo de batalla”, dijo Heseltine a la BBC. El anuncio de Gove recordó a otro drama de Shakespeare, Macbeth, y su ambiciosa esposa, porque estuvo precedido de un mensaje de su mujer, la periodista Sarah Vine, sugiriéndole que desconfiara de Johnson .Vine envió el mensaje por error a otras personas y acabó trascendiendo. Gove dijo ayer que “Boris no puede aportar el liderazgo” necesario para los desafíos que se avecinan, como negociar la ruptura con la Unión Europea, por lo que decidió sumarse a la carrera.