PINCHAZOS

La suerte del expresidente Martinelli se definirá hoy

La suerte del expresidente Martinelli se definirá hoy
En la sala del tribunal, el expresidente Ricardo Martinelli escuchó atentamente los alegatos.

Después de cuatro meses y medio de juicio, al que comparecieron 40 testigos, el día final llegó. Hoy a las 6:00 p.m. se conocerá si el expresidente Ricardo Martinelli es inocente o culpable de espiar las comunicaciones de, al menos, 150 personas.

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El juicio a Martinelli no será transmitido; el tribunal rechazó la solicitud de la fiscalíaJuicio a Ricardo Martinelli, en fase de alegatos: ¿qué significa?

Está acusado de la presunta comisión de delitos contra la inviolabilidad del secreto y el derecho a la intimidad, y de dos tipos de peculado.

La fiscalía y los querellantes solicitaron ayer, al presentar sus alegatos finales, que se le imponga una pena de 21 años de prisión y lo obligue a resarcir a las víctimas.

Ricaurte González, fiscal del caso, argumentó que la defensa de Martinelli no pudo negar la existencia de las escuchas ni la pérdida de las máquinas pinchadoras.

Mientras tanto, los abogados del exmandatario solicitaron un veredicto de inocencia y el cese de la medida cautelar de arresto domiciliario  que le fuera impuesta el pasado 12 de junio de 2019.

El Tribunal de Juicio, integrado por Roberto Tejeira, Arlene Caballero y Raúl Vergara, se declaró en sesión permanente y citó a las partes para hoy, a las 6:00 p.m., para anunciar el veredicto.

La suerte del expresidente Martinelli se definirá hoy
En la sala del tribunal, el expresidente Ricardo Martinelli escuchó atentamente los alegatos.

La hora de la verdad: ¿inocente o culpable?

El destino del expresidente Ricardo Martinelli, acusado de espiar las comunicaciones de, al menos, 150 personas, está en manos de los jueces Roberto Tejeira, Arlene Caballero y Raúl Vergara, quienes a las 6:00 p.m. de hoy decidirán si es inocente o culpable.

Ayer fue el último día del juicio. El proceso empezó a las 10:18 a.m., con una sala repleta de víctimas del supuesto espionaje, allegados a Martinelli, estudiantes de derecho, periodistas y abogados, entre otros.

Martinelli estaba vestido con un un saco azul marino y jeans. Lo flanqueaban sus abogadas Shirley Catañeda y Jessica Canto. Antes de que empezara la diligencia, el exgobernante leía un libro.

El juez Tejeira anunció la apertura de la fase de alegatos y el primer turno fue para el Ministerio Público. El fiscal Ricaurte González tomó la palabra.

"Es necesario aplicar una sanción a quienes violaron la ley y en este caso ha quedado demostrado que violaron los derechos de cientos de panameños”.


Balbina Herrera
Dirigente del PRD.

Poco antes de que empezara la audiencia, González presentó una moción al juez para que la audiencia fuese transmitida por la web del Órgano Judicial, como se había hecho en la fase intermedia del proceso. La petición fue secundada por Carlos Herrera Morán, abogado de Mauro Zúñiga (víctima de las escuchas). Pero fue objetada por Sidney Sittón, miembro del equipo de abogados de Martinelli.

Tejeira negó la solicitud, argumentando que los ciudadanos se enterarían de lo que iba a pasar en esa sala a través de los periodistas que estaban allí.

El alegato de la fiscalía

Al presentar las conclusiones del Ministerio Público, el fiscal Ricaurte González aseguró que en la investigación se ubicaron suficientes pruebas para condenar al acusado.

González inició su intervención citando el lema del Consejo de Seguridad Nacional (CSN): “Siempre Vigilante de la Libertad”, del cual Martinelli, como presidente de la República en el periodo 2009-2014, era el máximo responsable.

Argumentó que ese lema fue irrespetado por el exmandatario “al utilizarlo para coartar y violentar las libertades de las víctimas de los pinchazos”.

Recordó que Martinelli promulgó el Decreto Ejecutivo 263 de 2010, que reformó el CSN, asumiendo el control de dicha entidad junto al Ministerio de la Presidencia.

González alegó que la vinculación de Martinelli con el ilícito partió de aquella declaración que dio en una entrevista que le hizo el periodista Álvaro Alvarado de Telemetro. Allí se jactó de tener el “dossier y el pedigree de todos”.

También mencionó la petición que le hizo a la exembajadora de Estados Unidos en Panamá Barbara Stephenson al inicio de su mandato. En ese momento, recordó González, le solicitó que le permitiera el acceso al programa Matador para espiar a sus adversarios.

"No vemos otra alternativa: Ricardo Martinelli es inocente de los cargos. Este hecho ha dejado en evidencia cómo se pasó por encima de la ley”.


Carlos Carrillo
Abogado de Martinelli.

Entre las pruebas más importantes que, según afirmó, vinculan al expresidente con los pinchazos, figuran la declaración del testigo protegido, quien reveló que se conformó un equipo integrado por los miembros del CSN Ronny Rodríguez y William Pittí (ambos prófugos) para operar los equipos espía. Añadió que ese grupo trabajaba en el edificio 150 en Quarry Heights, Ancón.

También alegó que el testigo protegido reveló que el equipo de escuchas fue comprado a una empresa Israelí, cuyo personal entrenó a los agentes del CSN.

También relató que esa declaración reveló la preparación y adecuación del edificio 150 del CSN, que incluyó la instalación de un servicio de internet de 15 megas, de dos torres de microondas y la habilitación de una sección del CSN a la que solo tenía acceso el equipo de escuchas, y que Martinelli recibía un informe diario de lo que se espiaba. El informe era entregado en la Presidencia.

González también se refirió a las declaraciones de ocho funcionarios del CSN que certificaron la existencia del grupo de escuchas, y la pérdida de la máquina para espiar.

Recalcó que entre 2010 y 2014 operaron en el CSN tres equipos espía: uno comprado a la empresa MLM Protection; el Da Vinci, de la empresa Hacking Team; y el Pegasus, de la empresa NSO Group. Todos desaparecieron.

El fiscal refutó la teoría de Martinelli sobre la existencia de una gran conspiración para condenarlo. En este punto, detalló que las víctimas de los pinchazos, en su mayoría, no tienen relaciones entre sí y es imposible que todos se hubiesen puesto de acuerdo para perjudicarlo.

La suerte del expresidente Martinelli se definirá hoy
En la sala del tribunal, el expresidente Ricardo Martinelli escuchó atentamente los alegatos.

Querellantes

Carlos Herrera Delegado, también abogado del médico Mauro Zúñiga, actuó como vocero de los querellantes. Relató que el perito del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Imelcf) Luis Rivera Calle reconoció los documentos contenidos en los siete cuadernillos con las transcripciones obtenidas del correo electrónico bradpty507@gmail.com.

Añadió que ningún miembro de la defensa de Martinelli pudo negar la existencia de las escuchas.

Resaltó que tanto el dirigente del Partido Revolucionario Democrático (PRD) Mitchell Doens como el abogado Rosendo Rivera confirmaron que en una reunión con Martinelli en la cárcel El Renacer, este admitió haberlos pinchado, pero con autorización judicial. Sin embargo, recordó que nunca se ubicó un documento de la Corte Suprema de Justicia en el que se autorizaba espiarlos.

Al mismo tiempo, explicó que en una diligencia realizada por la fiscalía se estableció que el último rastro del equipo Pegasus fue en el edificio Oceanía, en Punta Pacífica.

Destacó que la defensa de Martinelli intentó desacreditar la declaración del testigo protegido, aunque su testimonio fue confirmado por otros funcionarios del CSN, que certificaron la existencia de equipos de escuchas.

‘No hubo delito’

Carlos Carrillo, del equipo de abogados del expresidente, aseguró que el proceso contra su cliente es “un montaje” elaborado por el exdirector del CSN Rolando López, en asocio con fiscales del Ministerio Público, que violaron las garantías fundamentales de Martinelli.

Carrillo aseguró que la totalidad de los correos electrónicos que aparecen en el correo bradpty507gmail.com fueron creados por López y que el testigo protegido fue un instrumento en este proceso.

Relató que el testigo protegido recibió una serie de prebendas por esta acción, ya que fue nombrado por el gobierno del expresidente Juan Carlos Varela en la Junta Interamericana de Defensa de la Organización de Estados Americanos de la (OEA), con un salario de $7 mil, un puesto usualmente asignado a oficiales de alto rango de la Policía.

Alegó, además, que a la defensa de Martinelli se le negaron copias de los siete cuadernillos con la transcripción de los correos, lo que impidió su defensa.

Afirmó que desde un inicio hubo graves irregularidades en la investigación del Ministerio Público sobre este caso y que, incluso, los discos compactos llevados por la fiscalía al proceso no contaban con la cadena de custodia y algunos presentaban el sello de seguridad roto.

‘Aquí yo soy la víctima’

Martinelli alegó ser víctima de una conspiración por parte del expresidente Varela y el exjefe del CSN Rolando López.

“Aquí, la víctima soy yo. Soy inocente de todo lo que me acusan”, aseguró Martinelli.

“Desde lo más profundo de mi corazón, les aseguro que yo no ordené espiar a nadie”, agregó.

Inocente o culpable. La respuesta a esa pregunta se despeja hoy.

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