CORRE CORRE. Ayer se dio inicio a las sesiones extraordinarias del pleno de la Asamblea Nacional con el propósito de revisar el proyecto de ley 287 sobre moratoria, que el presiente Laurentino Cortizo vetó parcialmente. La sesión comenzó relativamente a tiempo y por ahí mismo culminó, dando paso a la Comisión de Economía y Finanzas, en la que comenzó la discusión. Luego, el proyecto fue enviado a la Comisión de Gobierno y posteriormente pasará al pleno, en donde se le deberán hacer los cambios correspondientes. Menos mal que solo tienen hasta pasado mañana para resolver el tema.
SILENCIO. Y, hablando de la Comisión de Economía y Finanzas de la Asamblea, su presidenta Cenobia Vargas quiere ser vicepresidenta de la junta directiva de la Asamblea, puesto que hasta ahora ocupa Zulay Rodríguez. Lo cierto es que Vargas ha estado bastante alineada con el Presidente de ese órgano del Estado y Zulay no ha hecho otra cosa que gritar y gritar. Pero de las aspiraciones de su copartidaria no ha dicho ni pío. ¿A qué se deberá tan sospechoso silencio?
SORPRESAS. Para seguir con el Legislativo, su presidente, Marcos Castillero, correrá nuevamente para mantenerse en el cargo. Esta vez, lo haría contra su copartidario el novato Julio Mendoza, quien ya destronó a Popi Varela de su curul en 2019. Ojo, que todo parece indicar que al diputado Mendoza lo apoyan grandes influencias dentro del PRD. Si no, que le pregunten al Mello.
SIN EXPLICACIÓN. El procurador Eduardo Ulloa dijo en el programa Radar, hace un tiempo, que habían realizado algunas gestiones en cuanto a la carta enviada por el Departamento de Estado sobre la no aplicación del principio de especialidad al innombrable. Una de esas gestiones habría sido la comunicación dirigida por la secretaria general de la Procuraduría, Delia de Castro, a la Cancillería. Entonces, ¿por qué querella a de Castro y defiende a Ulloa? Algo huele mal, muy mal, y no precisamente en Dinamarca.