SIN EXPLICACIÓN. Así como Batman nunca aparecía en escena sin Robin, ayer el presidente Laurentino Cortizo llegó a la Asamblea, para rendir su informe a la Nación, en compañía de su vicepresidente Gaby Carrizo. Flaco favor le hace este señor a su jefe, porque ya sabemos que de súper héroe no tiene nada. Más bien podría ser una versión criolla del Acertijo, porque resulta incomprensible que tanto él, como el resto de los chiquiministros, siga todavía en el Gabinete.
ENCERRADOS. Habrá que felicitar a quien tuvo la iniciativa de colocar las mamparas de acrílico entre las curules, pero se le olvidó colocar un panel al frente y otro encima... y hasta una cerradura. Este habría sido el mejor regalo para el país a un año de gobierno.
BLABLABLA. La diputada gritona del PRD dejó en evidencia que es puro tilín tilín, y nada de paleta. A pesar de que su partido le dio la espalda, al decidir sacarla de la junta directiva del Legislativo, no se atrevió a desafiar la línea partidaria y, aunque con voz temblorosa, votó a favor de Cenobia Vargas como su reemplazo en la primera vicepresidencia de la Asamblea. Parece que alguien encontró la fórmula para aquietarla.
¿WELCOME? Los rumores de la supuesta llegada al país de ciertos prófugos no cesan. Dicen que tienen miedo al recibimiento que les espera. Pronto no quedará donde esconderse y tocará dar la cara a la justicia. Con o sin Parlacen.
CONFLICTOS. A propósito del innombrable, hoy deberá ir al Avesa para rendir indagatoria en el caso New Business. También lo deberá hacer su archienemigo, pero para el caso Odebrecht. Curioso que por un lado diga que “Kenia y las cepas de Varela Virus siguen mandando en la Procuraduría”, y por el otro defienda la gestión del procurador Eduardo Ulloa. Dos caras de una misma moneda.
AUSENCIAS. Los grandes ausentes en los eventos políticos de ayer fueron los diputados Mayín Correa y Julio Mendoza. La primera, porque por edad ya está en el grupo de riesgo del coronavirus; el segundo, ya se contagió. Por cierto, ¿por qué hay diputados que se quitan la mascarilla para hablar en el pleno? ¿Acaso creen que el micrófono lee los labios?