BFF. Hay un dicho que reza “dime con quien andas y te diré quien eres”. Unos días después de que el innombrable amenazara con secuestrar la administración de este medio, su colega y supuesto enemigo hace lo propio, acción que, según se supo, fue conocida tan pronto sucedió por aquel cuyo nombre no queremos recordar. Por lo visto, esta historia se cuenta por sí sola y los otroras enemigos han decidido fumar la pipa de la paz. How convinient!
SEMEJANZAS. Y, hablando de conveniencias o coincidencias, la hazaña del secuestrador ha sido fuertemente aplaudida nada menos que por el círculo más allegado del innombrable...Precisamente, aquellos que han tenido que rendir cuentas ante la justicia, muchos aún con procesos abiertos. ¿Qué tiene esta gente en común? Fácil: han sido funcionarios investigados no por meter la pata, sino las manos.
CLARÍSIMO. Lo cierto es que, con estos hechos, se juntó el ganado de las vacas más locas que el carrizo del potrero, para cornear a la libertad de expresión. A pocas palabras, buen entendedor.
MÁS AMENAZAS. Parece que la maleantería de la clase política está en todos los niveles. El representante de San Francisco, al mejor estilo de algunos de sus copartidarios, publicó el siguiente mensaje: “El próximo que va a caer es el mamas boy de Cerro Viento, que le gusta hablar puras porquerías y tiene más porquerías que los políticos. Saludos, Juan Dieguito”. Después, ante la avalancha de críticas, el cobarde borró el tuit. Tras un año de gobierno, han salido a relucir los verdaderos colores autoritarios del PRD, que nada tienen que ver con el blanco, rojo y azul de la bandera nacional.
TRANSGRESIÓN. El viceministro de Trabajo, Roger Tejada, escribió en su cuenta en Twitter sobre el secuestro de activos de La Prensa que Pérez Balladares estaba ejerciendo un “derecho constitucional como ciudadano afectado”. Ese secuestro es parte de una acción judicial civil, que está en primera instancia y cuya competencia privativa corresponde a un órgano del Estado distinto al Ejecutivo. A Tejada le convendría saber que quien usurpa funciones correspondientes a cargos diferentes al que tiene, podría enfrentar pena de prisión. Al menos eso piensan los que redactaron el Código Penal. Y que no diga que la opinión es personal, porque la cuenta que usa tiene la bandera de nuestro país y a continuación la frase “República de Panamá, Gobierno Nacional”.