ESPIRAL. Hoy se cumplen 33 años del “viernes negro”, esa jornada contra la dictadura militar. Hoy, una nueva forma de dictadura se oculta tras el ropaje de la democracia. El PRD tiene nuevos aliados, sin armas, pero poderosos y tan avasalladores como los militares. Tanto dolor, sangre y lágrimas, ¿para acabar en ésto? Mientras unos se revuelcan en sus tumbas, Noriega debe estar más que complacido. Después de todo, no aró en el mar. Sus discípulos han hecho un trabajo digno de él.
OTRO CUENTO. El titular de Salud, Luis Sucre, confirmó que su ministerio autorizó el vuelo del avión que traería a Panamá a los hermanos Martinelli Linares. Cumplían los requisitos, dijo, incluido el de guardar cuarentena. Pero el Ministerio de Comercio e Industrias ya le tenía reservados sus salvaconductos para circular libremente. ¿Será que lo premiaron por su buena acción?
COLA DE PAJA. ¿Por qué será que es más fácil amenazar al mensajero que aceptar responsabilidad por actos u omisiones? Esa ha sido la tónica de funcionarios y sus parientes, luego de que se publican informaciones sobre sus acciones o falta de estas. Sino, que le pregunten al cónsul de los pasaportes.
CONSEJOS. Mayín Correa publicó en sus redes un mensaje sobre el secuestro interpuesto contra este diario. Independientemente de las diferencias de criterio, su mensaje fue claro: “Cerrarlo no, señor Balladares. Usted llevaría esto en su récord político y público... Horrible... Como un dictador más”, dijo. Ojalá su gran amigo, el otro expresidente, tome nota. ¿Apuestas?
ESTELA. En Guatemala, ayer se realizaron labores de fumigación en los juzgados de turno y carceletas de la torre de tribunales, justo por donde pasaron los retoños, el lunes y martes. En estas instancias se habrían identificado, por lo menos, seis casos de coronavirus. Este giro repentino del destino muy probablemente agregue un tiempo extra a la detención de los jóvenes.