TÍO SAM VIGILA. La eventual juramentación de los príncipes como diputados suplentes tiene a los diputados panameños en el Parlacen, tanto del PRD como de CD, divididos. Algunos apoyan la idea; otros no se deciden, o, de plano, están en contra. Habrá que esperar a que se convoque a la sesión, a ver cómo votan -si es que votan...-. Mientras, los gringos, a la distancia, están pendientes. Para los que consideren el voto a favor, sepan que la buena noticia es que hay parques de Disney en París y Shanghai. OMG!
SIN EXCUSAS. Hablando del tío Sam, la embajada estadounidense en Panamá eligió donar insumos (guantes, mascarillas, etc.) al Órgano Judicial. A buen entendedor, pocas palabras...
AVARICIA. Como todo no es felicidad –ni en el paraíso– parece que en el dream team del innombrable las rivalidades ya no se disimulan. La serruchadera no para, y hasta han votado para decidir quién se queda con qué caso. ¿Cómo habrán decidido eso? ¿Lanzando una moneda o partiendo un hueso de pollo? ¿O acaso anotaron los casos en un papelito y los revolvieron en una bolsa?
RECULA. El diputado panameñista Luis Ernesto Carles retiró el proyecto de ley que presentó en abril pasado, que proponía la creación de un fuero laboral de un año a los trabajadores –de instituciones públicas y empresas privadas– que han padecido coronavirus. Carles reconoce que, con casi 57 mil contagios en el país, la propuesta es insostenible. Menos mal que cuando quieren, recapacitan.
EJEMPLO. El Minsa investigará un festejo de miembros de la Cooperativa de Ahorro y Crédito de Empleados del Órgano Judicial, por supuesto incumplimiento de normas sanitarias. La actividad se celebró en un local de este órgano del Estado, el 25 de mayo, en momentos en que los términos judiciales estaban suspendidos y los tribunales cerrados, por el creciente número de casos de la Covid-19. Además de una multa, como parte del castigo deberían asumir el costo de desinfectar las instalaciones que los fiesteros hallaron a su paso. A ver si así aprenden.