SE SUPO. El presidente Laurentino Cortizo estuvo de gira por Chiriquí y allá lanzó una de sus amenazas. Esta vez, contra los miembros de las juntas técnicas provinciales que, según dijo, lo están “cogiendo suave”. Dijo que sin importar si los recomendó el diputado, el gobernador, la esposa del gobernador o el vicepresidente, “o trabajan, o se van a ir para su casa, y aquí hay varios que se van a ir para su casa”. Con esto, el Presidente parece haber admitido tráfico de influencias a la hora de nombrar funcionarios y que muchos de estos funcionarios son botellas. Acciones, no palabras Presidente.
PAN Y CIRCO. Este fin de semana nos recordaron sobre la obsesión del innombrable con el tema de las escuchas telefónicas. No solo porque se cumplió un año desde el fallo de “no culpable” y todavía esperamos que se resuelvan las apelaciones que reposan en la Corte, sino también porque el periodista Daniel Coronel en Telemetro nos recordó que fue precisamente su gobierno el que le ofreció asilo político en Panamá a María del Pilar Hurtado, quien no era perseguida política, sino procesada en Colombia por un delito similar. Hoy, a diferencia de Hurtado, el innombrable está en libertad. ¡Qué viva la impunidad!
TUPÉ. Al conmemorarse el día del abogado, ayer domingo 9 de agosto, el Municipio de Panamá en su mensaje de felicitación publicó lo siguiente: “Sin abogados no hay leyes, sin leyes no hay derecho; sin derecho no hay justicia, sin justicia no hay nada”. ¡Qué ironía! Deberían poner al alcalde José Luis Fábrega a escribir esta frase unas 100 veces a ver si de una vez por todas entiende la gravedad de sus acciones y así evita violar la ley. A predicar con el ejemplo dicen por ahí.
OJO CON UN CAMARÓN. El diputado Tito Rodríguez del Molirena, con el apoyo de otros colegas, presentó un proyecto de ley para regular el uso de suelo del área canalera. Como a esta gente lo que se le ocurre pocas veces tiene buenas intenciones, habrá que ver muy de cerca esta iniciativa no vaya a ser que tenga tremendo crustáceo atravesado en el medio.
ZZZZ. Ya sabemos por qué Juan Carlos Varela ha comparecido a cuatro indagatorias por el caso Odebrecht. No por gusto se ganó el epíteto por el que ya es famoso. Si no, pregúntenle a la fiscal.