‘LEVEL 4’. La semana pasada, Estados Unidos recomendó a sus ciudadanos no viajar a Panamá y Colombia por la pandemia del nuevo coronavirus, pero ayer se anunció que el consejero de Seguridad Nacional, Robert O’Brien, visitará ambos países la próxima semana. Pueden estar pasando dos cosas: o la recomendación de no viajar no tiene mucho fundamento o O’Brien tiene algún asunto muy delicado que tratar personalmente, cuando ni él mismo hace caso a estas indicaciones.
CITACIÓN. En la Comisión de Presupuesto de la Asamblea han citado al ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, para que responda un “extenso cuestionario” sobre la ejecución del presupuesto y la situación actual de las finanzas públicas. Ojalá los diputados, a su vez, rindan un informe sobre medidas de recorte de gastos adoptados por el Legislativo. Eso sería lo único importante que, en estas circunstancias, tendría un ministro tan ocupado como Alexander que hablar con esta gente.
FUNDÉU. El Meduca está licitando la compra de materiales de aseo y “sanitización” para una escuela en San Miguelito. La palabra “sanitizar” no existe; lo correcto es desinfectar. Vamos a tener que averiguar si la Real Academia está haciendo webinars de semántica, para que en el Meduca aprendan a escribir. O esta es otra compra del Estado de un servicio inexistente.
DADIVOSO. Dice el diputado Raúl Pineda que no tiene problema en donar la mitad de su salario (de $7 mil mensuales), por seis meses. Muy bien. Para hacerlo más interesante, debería incluir todas las prebendas.
RAPADO. Las dos horas para ir al salón de belleza parecen no ser suficientes para algunos diputados, como Yanibel Ábrego. “Ministro, un tinte no se hace en dos horas”, le espetó Ábrego al titular de Salud, Luis Sucre. Más práctico fue Benicio Robinson, que recomendó a sus colegas utilizar una afeitadora, como ha hecho él todos estos meses. Lo que faltaba: Benicio dando consejos de estética personal.