EL COLMO. Según el vicepresidente Gaby Carrizo, en el Gobierno están comprometidos con el trabajo de los periodistas al haber firmado la declaración de Chapultepec. Agregó que, tanto ellos como los policías, están en las calles y “arriesgan vidas”. El funcionario cree que se debería hacer un esfuerzo para estar mejor coordinados y los periodistas deberían estar mejor identificados. Por lo visto, para el Vice la bola está en la cancha de los medios. Considerando que los periodistas en la calle portan de forma visible su carné, ¿por qué no considera que los policías que los arrestan tienen que usar lentes?
MAL PRESAGIO. Hablando de derechos humanos, el secretario general del partido en formación País dijo en el Knocaut de ayer que, de llegar al poder, su gobierno controlaría canciones y publicaciones que fuesen vulgares, calumniosas e injuriosas. La pregunta de rigor es ¿según quién? Sin duda, sería una limitación muy subjetiva a libertades fundamentales, semejante a los famosos censores de la dictadura. Lo que mal comienza, mal termina... dicen.
DESCARO. Según un expresidente con cuentas pendientes con la justicia, en Panamá “debe existir cárcel y ser responsables pecuniariamente contra funcionarios públicos, incluyendo fiscales, que a sabiendas no hay delito, no solo inician si no que apelan, amañan pruebas, delaciones, testigos, etc donde destruyen a empresas, individuos, mediática y civilmente”. Y que hay de esos que, pese a saberse culpables, inundan el sistema de recursos judiciales y tácticas dilatorias precisamente para evitar la cárcel y la responsabilidad pecuniaria. Por lo visto, para esta gente eso es “legítima defensa”.
EL RÍO SUENA. Circula en redes el video de una persona que denuncia un grave caso de despojo de tierras a una comunidad indígena en el occidente del país, en el que suena una vez más una coopertativa con nombre de santo, pero que de santa no tiene nada. Parece mentira que esta gente siga haciendo de las suyas y la autoridad no le pongan alto a tanto abuso. Tras que esta gente tiene tantas carencias, todavía hay quienes quieren quitarle lo poco que tienen.