INCREPADO. Durante su recorrido por Tierras Altas, el presidente Nito Cortizo se topó con una mujer que no estaba dispuesta a quedarse solo con discursos de política trasnochada. “Lo que queremos es que se baje del carro y vea”, le dijo en dos ocasiones. Al mandatario no le quedó más que obedecer. Se bajó, caminó y en efecto comprobó que la mujer y su familia habían perdido todo. Prometió apoyo. Ojalá no se quede en “palabrería”, como dijo la mujer.
‘FRENEMIES’. Al parecer, las cosas no están tan color de rosa por los lados del palacio Justo Arosemena. Jairo Bolota Salazar ha dicho que dirá los nombres de los presidentes de las comisiones que le engavetan sus proyectos de ley. Aunque esto es un secreto a voces, interesante será saber si tirará al agua a sus copartidarios. Lo cierto es ya está bastante claro que sus lealtades no están con ellos y mucho menos con el oficialista PRD.
EJEMPLO. Manuel Merino, el presidente de Perú desde hace unos cuantos días, renunció al cargo después de una protesta multitudinaria. Increíble lo que el poder ciudadano puede lograr en algunos países. Mientras tanto, en Panamá... vivimos en Congolandia, como diría el profe.
‘WHIRLPOOL’. Mientras varios exempleados del súper casi 100 de Colón, que fueron despedidos, reclamaban el pago de sus prestaciones y hasta protestaron en las instalaciones del supermercado, los dueños anuncian la apertura de una nueva sucursal en Town Center de Arraiján y en plena pandemia. Esto solo tiene una explicación. ¿Fiscalía, para cuándo?
QUE SIGA EL FIESTO. Según había informado el propio procurador Eduardo Ulloa, la institución a su cargo investigaba un gran número de casos producto de las denuncias por la supuesta comisión de delitos relacionados con compras hechas por el Estado. Sin embargo, casi nada se ha sabido. ¿Rendición de cuentas como para cuando? Por lo visto, el Procurador se quedará nuevamente en puro bla bla bla. O no, señor Procurador.