‘LUCKY YOU’. Ernesto Pérez Balladares y Ricardo Martinelli tienen algo más en común: al magistrado Diego Fernández. Hace nueve años, cuando estaba a cargo del Juzgado Noveno Penal, Fernández otorgó un sobreseimiento definitivo a Pérez Balladares y a otras 14 personas en la investigación llevada a cabo por la concesión a Lucky Games. Ahora, como magistrado del Tribunal de Apelaciones, salvó el voto en el fallo que anuló la sentencia de “no culpable” a favor de Martinelli. Cabe preguntarse, cuál es la especialidad de Fernández: los expresidentes o la exoneración de responsabilidades por parte de los acusados.
‘NI GUCCI NI PRADA’. A propósito de sentencias revocadas, el Ministerio Público anunció que un tribunal revocó la sentencia absolutoria a favor de la exviceministra de Desarrollo Social Zulema Sucre, la condenó a 36 meses de prisión y la inhabilitó para ejercer funciones públicas, por peculado de uso. Si le llegan a sustituir la pena de prisión por trabajo comunitario, la pueden poner a pasear a los perros de los demás.
‘MUPIES’. La Alcaldía de Panamá ha informado que no ordenó remover las vallas publicitarias de la campaña “Sí, acepto”, de la Fundación Iguales. Los mupies convenientemente desaparecieron del tramo comprendido entre el Municipio de Panamá y la Corte Suprema de Justicia, que es la ruta de la marcha convocada por los grupos en contra del matrimonio igualitario. Esto tiene un olor más fétido que la bahía.
BOTARATA. Por lo visto ni los bolardos de Calle Uruguay han sobrevivido al alcalde José Luis Fábrega. Ahora, su administración ha decidido reemplazarlos por otras estructuras, porque según ellos no cumplían con las especificaciones de seguridad vial. Lo curioso es que expertos ya han dicho que se pueden dejar los bolardos de Blandón si se mueven más adentro de la acera. En su lugar, la alcaldía capitalina optó por gastar más dinero de los fondos públicos y que ¡Viva la descentralización! ¿Cuándo comenzará a rendir cuentas este señor?