SED, ¿PERO DE QUÉ? El presidente de la Federación Panameña de Baloncesto, Jair Peralta, dijo que fue a comprarse una soda cuando salió de votar en las elecciones del Comité Olímpico de Panamá (COP). Habiendo una dispensadora de estas bebidas fuera de las oficinas del COP, está raro que entre a un local –en el que estaba el hombre del maletín– a comprarla. Como dice el refrán: Pa’ decir mentiras y comer pescao, hay que tener cuidao’.
ACÁ NO ESCAMPA. Al desquiciado de Trump le tuvieron que censurar sus cuentas en las redes por sus cuentos y la desinformación que fomenta. Acá en Panamá tenemos otros como él, quizás peores. Lástima que Twitter, Instagram y Facebook solo tengan ojos para su propia cabra. Si miraran al sur, verían que tenemos todo un rebaño de cabras extremistas y graves casos de perturbados sociales que usan sus cuentas para verter su odio vomitivo.
QUERELLA. El periodista Álvaro Alvarado iba a presentar ayer una querella contra Eyda Varela de Chinchilla, tras lanzarle varios insultos –incluido el de “coimero”– durante una transmisión en Instagram. La exministra de Economía borró los comentarios tras haberlos posteado, pero el periodista los había capturado en pantalla. Otra vez: hay que tener cuidado al comer pescado.
COSAS DE LA VIDA. Las cosas andan manga por hombro en Colón. Las diferencias entre el Minsa y el alcalde Alex Lee son evidentes. Este último escribió un mensaje dirigido al Minsa, pidiéndole trabajar en coordinación y que se les tome en cuenta al tomar decisiones de salud y los informes que presentan. Increíble que ahora el alcalde –descubierto in fraganti, violando las leyes sanitarias– pida participar de la toma de decisiones relacionadas con la pandemia. Cosas veredes, Sancho, habría dicho Don Quijote.
PILLAO. La gente de Foco Panamá, conocidos como los “cazafiestas”, pillaron al representante de Ancón, Iván Vásquez, compartiendo amenamente con sus amistades (hombres y mujeres, en el día de mujeres) y en toque de queda en un restaurante en San Francisco. A esta gente del PRD ya ni le importa guardar las apariencias. Lo que es sentirse intocable.