ROBACÁMARA. Idalia Martínez, directora de Senniaf de agosto de 2014 a junio de 2016, está pidiendo una cortesía de sala al pleno legislativo. Ojalá se la den, pero no porque ahora le corresponda denunciar nada ante la Asamblea -que no es el foro donde se debe investigar penalmente esta dolorosa situación-, sino para que responda por las irregularidades que ocurrieron bajo su mando, ya que con el informe de la Comisión de la Mujer, la Niñez y la Familia de la Asamblea, queda claro que el problema de Senniaf es endémico y trascendió varias administraciones y gobiernos. Además, ¿por qué ese afán de querer figurar ahora? ¿Alguna vez presentó acciones para que se investigaran penalmente aquellas situaciones de las que ahora quiere hablar? Ojalá Martínez tenga ese ímpetu para rendir cuentas, si la llama la fiscalía.
SECRETO. Senniaf, por cierto, ha informado repetidamente esta semana que ya han cerrado ocho albergues, pero todavía no se conocen cuáles son o cuándo y por qué se adoptaron esas medidas. La sociedad panameña necesita saber que se están tomando acciones congruentes y proporcionales con el tamaño del escándalo revelado. Tienen años echando tierra encima del problema y esta actitud parece seguir esa línea.
TERQUEDAD. Luego de que el MOP no objetara el uso de los terrenos de la cinta costera para el nuevo Mercado del Marisco, el alcalde capitalino José Luis Fábrega ahora pretende que la Anati traspase tres globos de terreno para proceder con la construcción de la obra. A este señor no se le puede quitar el ojo de encima, porque donde nos descuidamos, acaba con la ciudad.
PAPELÓN. Atendiendo la instrucción del presidente, la ministra del Mides y la directora de Senniaf acudieron ayer al Ministerio Público. No se entiende cómo las titulares de los dos despachos con la mayor cuota de responsabilidad en el escándalo, han quedado reconocidas como querellantes en el proceso que adelanta la fiscalía, por los abusos en los albergues. La ministra ni siquiera pudo atender las preguntas mas elementales de los periodistas. Para ejercer ese puesto, se necesita algo mas que ser hija de un exdiputado.