DATO CURIOSO. Circula por redes una supuesta ampliación de la indagatoria rendida por un testigo protegido. El documento se refiere a la transacción de la compra de la Editora Panamá América. Al final, el documento hace referencia a un encuentro que habría tenido lugar en la Presidencia, en el que el entonces mandatario y hoy accionista mayoritario de dicho medio de comunicación habría sostenido una reunión con ejecutivos de FCC. En dicha reunión el testigo confirma lo que ya sabíamos. El expresidente le pidió a los españoles “un porcentaje sobre todas sus obras en Panamá, incluyendo el proyecto de Ciudad Hospitalaria”. Ojalá que los fiscales en Panamá y en Madrid tomen nota de este pequeño gran detalle.
CONTAGIO. Mucho frulo en Guatemala... Allá donde se aloja el príncipe menor, su protector, un guatemalteco acusado de corrupción y que antes estaba en las altas esferas de poder, dio positivo en Covid-19... y en la misma casa donde vive el que suena a quequi. El sujeto contagiado no puede salir del lugar donde se encuentra, así que todo los huéspedes andan con un ceño de preocupación.
¿HOME RUN? Benicio Robinson presentó, a través de su suplente, un anteproyecto de Ley que “busca convertir a Panamá en el nuevo epicentro de béisbol, creando un Centro de Alto Rendimiento”. La idea, según el documento, es recibir a representantes de las grandes ligas y capacitar a jóvenes previamente seleccionados, en su camino a Estados Unidos. Con los antecedentes de este lobo disfrazado de oveja habrá que estar ojo al cristo con esta iniciativa, porque si algo se ha demostrado, es que el papel aguanta todo.
BAJO JURAMENTO. Según se supo, hoy habrá desfile por los lados del Avesa. Están citados aquellos comunicadores y periodistas que dijeron públicamente no haber firmado contratos con la empresa Jimmy Dawson Productions para el proyecto Mi Cultura en Casa 2.0. Quien debería haber sido citado de primero es el propio ministro Carlos Aguilar. El mundo al revés.
