NOVEDAD. “Persona que se niega a cumplir las normas sanitarias dictadas para evitar el contagio de la covid”, es la definición que el Diccionario histórico de la lengua española, de la Real Academia Española, le ha dado a la palabra Covidiota. Bien podría equipararse la definición a aquellos funcionarios que se niegan a cumplir las leyes, a los políticos indecentes y a los ciudadanos que los eligen.
‘VÍCTIMA’. Ayer, el ministro de Cultura, Carlos Aguilar, dijo ser víctima de bullying en los medios y las redes sociales, por parte de “un grupito que se dedica a criticar y criticar” las contrataciones del programa “Mi cultura en casa”. Hace tres meses decía que todo el berrinche lo había formado “ese grupito de teatristas que han creado morbo”. Ahora resulta que, para el ministro, los ciudadanos que exigen transparencia y rendición de cuentas son unos acosadores. ¿Para qué aceptan cargos públicos, si luego les molesta el escrutinio ciudadano?
NEGACIÓN. En Guatemala, la Corte de Apelaciones rechazó una recusación que presentó Luis Enrique Martinelli contra los jueces del tribunal que debe decidir su eventual extradición a Estados Unidos. No es la primera vez que sufre esta clase de revés judicial por parte de la Corte de Apelaciones, pero por ahora parece que no tiene ninguna intención de acogerse voluntariamente al proceso de extradición. El día que en el penal prohíban los delivery, entrenadores físicos y pachangas, se acaba este relajo.
CHIFEO. Dice Zulay Rodríguez que en la Asamblea Nacional nadie de la junta directiva (a la que ella perteneció hasta hace nueve meses), contesta sus mensajes o recibe sus llamadas. Ni entre ellos se aguantan, pues.
‘CASH BACK’. Benicio Robinson no ha llegado a la presidencia del Legislativo y ya inauguró la Oficina de Participación Ciudadana en Bocas del Toro. Según dijo, “los bocatoreños tendrán una forma más expedita de expresar sus necesidades y presentar iniciativas legislativas”. Que no les pase como las ligas de béisbol a las que nunca le llegaron ni los bates ni los implementos deportivos que se supone les habían comprado. ¿Tropezándose otra vez con la misma piedra?
