IN CULTURA. En la Comisión para la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia de España (creada por decreto el 11 de septiembre de 2020), no ha sido muy bien recibido el monumento instalado en Penonomé, el pasado fin de semana. La mayoría alega no tener conocimiento del mismo, aunque dos de sus 15 miembros sí estaban muy enterados: los ministros Carlos Aguilar y Janaina Tewaney, que no solo acudieron a la develación, sino que ese mismo día fueron condecorados por el gobernador de Coclé, Julio Palacios. Esta gente haría menos daño si se hace a un lado, y deja a los historiadores (que sí saben del tema) hacer el trabajo en paz.
MIO, MIO, MIO. La diputada Mayín Correa reclamó la autoría del programa “Armas por comida”. “No he autorizado ni a la gobernación ni a nadie a realizar #armasporcomida”, escribió en su cuenta en Twitter. Ya pasó por ese mismo episodio con el desfile navideño… Está bien registrar un nombre, pero, ¿acaso un funcionario se puede apropiar de las actividades de las entidades estatales? ¿Era alcaldesa o gobernadora cuando hizo el presunto registro?
SUPER PODER. La Asamblea Legislativa de El Salvador, que hace poco destituyó a los magistrados de la Sala Constitucional y al fiscal general, acaba de aprobar una ley que otorga inmunidad penal a los funcionarios y contratistas acusados de actos de corrupción en compras realizadas en pandemia. Encima, es con efecto retroactivo. La norma fue presentada a la Asamblea, por el propio presidente Nayib Bukele. La impunidad hecha ley. Todo el poder concentrado en un solo hombre, sin ley ni orden.
‘IN OR OUT’. Las últimas declaraciones del ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, sobre la insostenibilidad del tamaño de la planilla estatal en momentos en los que la situación económica del país es extremadamente difícil, han dejado a varios pensando que alguien no está haciendo bien su trabajo. Se supone Alexander debe evitar que cosas así sucedan. Descubrió que el agua está tibia, cuando ya está hirviendo...
