‘CHOW MEIN’. Antes de ayer, a eso de las 4 de la tarde, se vio al diputado del PRD y médico Crispiano Adames entrar a un restaurante de comida oriental en El Dorado. Por lo visto es cliente frecuente del sitio, porque apenas llegó se escuchó a un mesero decir: “la mesa del diputado”... Sin pasar por la toma de temperatura ni por el aparato dispensador de gel alcoholado, fue escoltado a su mesa. Una de dos: o el doctor Adames no cree en las medidas impuestas por el Minsa para los comercios o le importa muy poco lo que su gobierno disponga.
TRANSGRESIÓN. Alguien en @ProtegeryServir preparó un video para “extender a nuestros colegas de la Policía Nacional de Colombia un mensaje de solidaridad en estos momentos tan difíciles por los que atraviesa nuestra hermana República”. El mensaje ha dejado a más de uno patidifuso, ya que desde que se iniciaron las revueltas en Colombia –inicialmente, contra una reforma fiscal–, han muerto por lo menos 41 personas por acciones de los estamentos de seguridad. El otro agravio de semejante mensaje es a la Constitución, que expresamente prohíbe que los agentes hagan manifestaciones políticas. Parece que la Cancillería no se ha enterado que el manejo de estos asuntos de política exterior son de su competencia, porque decidió abstenerse de la discusión y que sea la Policía la que ofrezca las explicaciones sobre el video. Entonces, ¿para qué tenemos Cancillería? ¿Será que ya ocurrió algún golpe y no nos hemos dado cuenta? Después de todo, él mismo dijo que los golpes no se “anuncian”…
INSULTO. Ricardo Martinelli se refirió a Rómulo Roux como “ladrón de partidos”. En su gobierno, Roux fue el hombre orquesta: ministro para Asuntos del Canal, canciller y presidente de la junta directiva de la ACP y del Comité de Transformación del Sector Agua Potable y el Saneamiento. Se transformó en “ladrón” cuando ganó la presidencia de CD. Todos a su alrededor son unos santos, hasta que se convierten en sus adversarios.