MALA NOTA. Las respuestas que dio el diputado Tito Rodríguez en la columna Knockout publicada ayer son típicas de la clase política del país y, en especial, de los diputados. Así piensan, se conducen y lo dicen sin ningún tipo de vergüenza, salvo contadas excepciones. No en vano, la encuesta encargada por La Prensa a la consultora española Gad3 reveló que casi el 60% de los encuestados piensa que la labor de la Asamblea es mala o muy mala, y solo el 4.8% la califica como buena o muy buena. Más claro... imposible.
YO NO FUI. La diputada Kayra Harding borró de sus redes la foto en la que aparece recibiendo una de las 500 vacunas anticovid que alguien envió a la Asamblea. No se sabe si el arrepentimiento es por compartir la imagen, haberse vacunado o las dos cosas. Ya son varios los diputados que han rechazado lo sucedido: Mayín Correa, Gabriel Silva, Juan Diego Vásquez, Raúl Pineda… Si bien Kayra fue la única que se retrató, seguro hay otros diputados vacunados. Estaría bueno conocer quiénes son los favorecidos. Mejor no hacerse ilusiones: si la Asamblea no ha divulgado ni la lista de los “promotores deportivos”, mucho menos la de los vacunados.
‘ONE-TWO’. Nos hemos acordado de unas presuntas conversaciones por WhatsApp entre Juan Carlos Varela y su hermano Popi (filtradas por el sitio Varelaleaks), que dejan al descubierto que en 2018, cuando el Ejecutivo intentaba aprobar una dispensa fiscal, le regaló 10 libretas de lotería, de $300, a los diputados Yanibel Ábrego y Benicio Robinson, entonces presidentes de la Asamblea Nacional y de la Comisión de Presupuesto, respectivamente. De verdad la Lotería Nacional es una institución de beneficencia… pero de los menos necesitados.
ZOZOBRA. Tal parece que para el presidente Laurentino Cortizo lo que diga o piense la ciudadanía solo es importante cuando quiere su voto. Por ejemplo, destituyó al jefe de la Policía sin dar ni una sola explicación. ¡Más respeto, Presidente!
