PROPINAS. Ante un comentario en redes sobre los arreglos económicos a los que están llegando las víctimas de los pinchazos, Ricardo Martinelli respondió: “Nunca he sido un puerco que da manteca”. Quizás sea una descripción de sí mismo bastante lacónica, pero, aunque fue escaso de palabras, ganó mucho en exactitud. Y, a sus virtudes, habría que agregarle que este personaje “no da puntada sin hilo”, de ahí la necesidad de inventarse sus megaobras.
CHICHARRONERO. El tema nos lleva al segundo episodio de la mitonovela . Este tipo de acuerdos, para arreglos fuera de los estrados de los tribunales, generalmente son confidenciales. Y si el mencionado puerco no da manteca, entonces, qué puerco es el que la está dando, pues de seguro nadie se retira del pleito sin, al menos, unos grasientos chicharrones sobre la mesa.
TEMA INCÓMODO. Y ahora que está de moda en el mundo el asunto de la pinchadora Pegasus, ayer le preguntaron a Martinelli dos veces sobre la compra de este equipo de espionaje durante su gobierno. Y, de repente, su usual y acostumbrada elocuencia, locuacidad y verborrea mágicamente desapareció, al igual que él, pues pisó a fondo el acelerador de la andadera que usa para sus cotidianos espectáculos públicos.
BAJO EL RADAR. El gerente general de la Caja de Ahorros –el que reemplazó a Andrés Farrugia–, Juan Melillo, no ha dicho una sola palabra sobre las cuentas de plazo fijo que abrió el expresidente Martinelli en ese banco. Muy calladito el hombre. Y si la platita sigue en ese banco, no hay duda de que su capacidad para tragar escándalos es formidable. Y eso que se supone que debió aprender mucho en el Banco Nacional de Panamá, el Wachovia Bank y en el Wachovia Securities, entre otros. Pero bueno, este es el banco de la pandilla panameña.
CÓDIGO DE VESTIMENTA. Un padre de familia contó en redes que llevó a sus hijos a vacunar en Río de Jesús, pero lo pararon porque al recinto de vacunación no se entra en pantalones cortos. Panamá debe ser el único país del mundo que exige a los que se van a vacunar un código para vestirse. Así que, ya que estamos en eso, ¿puede el Ministerio de Salud informarnos qué se debe vestir para ingresar al recinto de vacunación y, de paso, nos informa si también hay un código para vestirse para ingresar al salón de operaciones y al cuarto de urgencias? ¿Se puede llegar ensangrentado o hay que ponerse una camisa manga larga limpia?
DEBERES. Si no se trata de megaobras, nadie atiende las necesidades de mantenimiento de la red vial de todo el país. Casi todas las calles de las capitales de provincia necesitan urgentemente reparación. Hay huecos por todos lados y ni hablar de las zonas rurales. ¿El ministro Obras Públicas está en sus deberes o está ocupado en sus tambaleantes proyectos particulares?
