BANDERAZO. El miércoles, en la Plaza Víctor Julio Gutiérrez aparecieron varias banderas del Molirena en momentos en que se transmitía el sorteo de la Lotería, en una abierta violación a las normas electorales. Como es la misma bandera para todos, no se sabe si esto responde al lote de Pancho Alemán, al de Tito Rodríguez o al de la facción que adversa a los dos. No hay suficiente gente en ese partido, para la cantidad de peleas y escándalos que hay, pero sea quien sea el responsable, el fiscal electoral debe iniciar una investigación y dejar de actuar como un fantasma.
CASPER. Donde sí quiere aparecer el fiscal electoral es en la mesa técnica que se instalará el próximo lunes, para informar a los magistrados del Tribunal Electoral cuáles son las modificaciones introducidas al Código Electoral. Dilio Arcia llegó a ese puesto con los votos de la aplanadora oficialista, así que nada bueno se puede esperar de su intervención.
IMPOSTOR. El diputado Víctor Castillo, presidente de la comisión legislativa de Gobierno (la misma que introdujo las reformas a las reformas electorales, valga la redundancia), acaparó el acto en el que se entregó la orden de proceder para la construcción del centro deportivo de El Charcón, en Juan Díaz. Aunque la obra (de $256 mil 400) la paga la Dirección de Asistencia Social (DAS) de la Presidencia, el contratista agradeció directamente a Castillo. De todo esto informó la Asamblea, en un video que colgó en sus redes sociales, en cuya producción se utilizó hasta un drone. Han destinado personal, recursos y tiempo de la Asamblea, en promocionar la participación de un diputado, en actos que competen a otros órganos del Estado. Esta es una clara muestra de la sensación de impunidad que embriaga a esta gente.
CANCHA. Ayer, una cuadrilla amaneció cambiando la grama del estadio Rommel Fernández. Si es una garantía exigida a Riga, está bien. Si es un nuevo contrato, es doblemente malo.
