¿PINCHADOS? Circuló ayer un audio, supuestamente de una conversación telefónica entre un ministro y su vice ministra en el gobierno de la locura. Entre los dos discuten sobre proyectos de fallos de la Corte Suprema de Justicia y cómo planeaban sus intervenciones para tratar de influir en las sentencias. Aunque el audio no detalla de qué casos hablan, lo cierto es que uno de los interlocutores parece estar muy nervioso por uno de los fallos, mientras su vice trata de calmarlo. De la conversación quedan clara dos cosas: primero, que habrían sido pinchados; segundo, que intervenían en decisiones de la Corte Suprema, incluso haciendo uso de sus influencias familiares. Aquí como que hay gato encerrado o, más bien, felina atrapada.
SUFICIENTE. Dicen desde la tierra chapina que el hermano mayor ha decidido someterse “de forma pasiva” al proceso de extradición y seguir los pasos de su hermanito rumbo al norte. Tal parece que ni los $60 mil semanales ni la amistad con el presidente ni los intentos de soborno tuvieron resultados ante el aparente poco importa del capo di tutti capi. ¿Habrá acuerdo con el DOJ de por medio?
OTRA VEZ. La Asamblea tiene en agenda otro lobo disfrazado de oveja. Se trata del proyecto de ley 638, que regula la profesión del historiador, aprobado ya en primer debate. Además de inconsulto, el documento restringe el ejercicio de la profesión exclusivamente a panameños, posición que demuestra, por decir lo menos, la supina ignorancia sobre el tema. En lugar de discutir temas trascendentales, como el proyecto de ley de extinción de dominio, en esto es en lo que andan. A propósito, ¿quién habrá engavetado este último proyecto?
MEGA FAIL. Por estos días, funcionarios de Participación Ciudadana y Transparencia del Municipio de Panamá completaron el curso de Ética, dictado por la Antai. En las redes sociales del Municipio se publicaron fotos del grupo de estudiantes sosteniendo sus diplomas. ¡Felicidades! Lo que extrañamos fue ver en la foto al alcalde, José Luis Fábrega, y a sus asesores, que son los que necesitan aprender sobre este asunto. ¡Y a gritos!
