CONSECUENCIAS. Tiempo atrás, se dijo que los jueces de un caso de altísimo perfil perdieron la oportunidad de conocer o visitar el país donde nació Mickey por falta de visa. Si es es así, ¿qué pensarán los magistrados que están por fallar a favor de un recurso del mismo individuo? Habrá quien diga que hay muchos países más, pero perder la visa dice más que eso. Cuando pasa, la palabra que viene a la mente no es honestidad, precisamente.
‘PLEASITO’. El llorón anda pidiendo cacao. Si los últimos días se la pasó dando plomo a sus incondicionales –porque dice que son unos traidores–, ahora anda viendo cómo enmienda las plomeras que le ha dado a sus seres menos queridos. Dice que, por el bien del país y en aras de la paz, hay que dejar de ser enemigos para ser adversarios… Traducción: no molesto más si me declaran inocente. Pero, por la desesperación que lo delata, será mejor que se prepare. Como dijo su amigo Chello: ¡A llorar se va al cementerio!
SUERTE. Hay un grupo de jugadores empedernidos que acepta apuestas sobre qué será primero: el final del juicio de los pinchazos o la apertura del juicio de los príncipes. Si gana la segunda opción, los llantos llegarán hasta 2024, porque las heridas que abrirá lo dejarán más inhabilitado que una condena.
VIRUS. Por cierto, Pachi Cárdenas advirtió que dos de los jueces que declararon “no culpable” al loco, andan “merodeando” a las tres juezas que presiden el juicio oral actual. Seguro no están prestándose para nada bueno. No sería mala idea imponer un cerco sanitario para proteger a estas funcionarias.
RUMBO. El presidente Cortizo viajó ayer a Escocia, para acudir a la conferencia COP 26. Regresa el 3 de noviembre, en la noche. Este es el octavo viaje que hace al exterior, como gobernante. La experiencia nos indica que no importa si está o no presente, el país anda igual.
DESPRECIO. Con Cortizo fuera, queda Carrizo al frente de los actos de las efemérides patrias. En el grupo de abanderados del 3 de noviembre están las enfermeras. Muy bien. Pero si realmente quieren reconocer el esfuerzo de estas profesionales, paguen de una vez todo lo que deben y formalicen la permanencia de aquellas que entraron en pandemia y, 18 meses después, siguen contratadas como personal temporal. No hay plata para estas cosas, pero sí para ir a Escocia o comprar laptops y tablets para los diputados.
