INVITACIÓN. El honorable de Mañanitas, Carlos Domínguez, envió un mensaje masivo por Whatsapp para pedirles “humildemente sin obligar a nadie y que les salga de si mismo [sic], le pido el apoyo para que este domingo 14 de noviembre de 8:00 a.m. a 4:00 p.m. puedan ir a mi casa… y me ayuden inscribiéndose en mi partido el PRD para participar en la elección de delegados… se los agradecería…”. También lo hará el tal Pillín.
LA VIDA ES DURA. Por Guatemala, hubo despedidas, pues el hijo menor se va en largo paseo a Nueva York hoy, según lo planeado, a menos que presente un certificado médico “chimbo” (la palabra preferida de la familia). Acudió su parentela inmediata, excepto el llorón. Desde el jueves su familia está allá, en ocasiones la visitas se extendieron hasta entrada la noche. Mientras, en NY la alfombra negra ha sido desplegada para darle la bienvenida a este actor secundario, pues el primer actor se excusó: dice que no puede salir del país.
PREPARACIÓN. El viajero ya sacó su ropa y al parecer, ayer iba a ser enviado a una celda de máxima seguridad, por las cochinas dudas. También asistió a misa, quizás a rezarle al que todo lo puede: el santo llorrón. Su mobiliario y equipo de entretenimiento y cocina de lujo lo heredará la autoridad de turno. Sus teléfonos, a Panamá, pues el relajo de tenerlos donde está, no es permitido a donde va.
HUELE A CHANCHULLO. Una compra directa de casi $46 mil hace la Asamblea Nacional en pruebas para detectar si sus funcionarios se contagian con las personas que acuden a sus instalaciones. Dos años con pandemia y no pueden convocar una licitación. Esta gente está convencida de que todo el mundo tiene su microscópico IQ.
ANTECEDENTES. El asesinato del subdirector del Registro Público, Agustín Lara, comprueba que ni los funcionarios de su nivel están a salvo de la “percepción” de violencia. Lara libró una lucha voto a voto en las pasadas elecciones de diputados en San Miguelito. Denunció un supuesto fraude... “ya estamos cansados de la maleantería y la falta de valores...”, dijo. En eso tuvo razón: También estamos cansados de tanta maleantería.
