POLÍTICA. Por lo visto, cuando de política se trata, en Panamá ya no parece haber ni sorpresas, ni sorprendidos. Para muestra las internas del Partido Panameñista, donde, igual que en los demás partidos, las recriminaciones y sacaderas de trapo están a la orden del día. Y pensar que este partido quedó detrás de la ambulancia en 2019, y por los vientos que soplan para 2024 va por el mismo camino. Verdaderamente que el hombre es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra.
ROFEO. Y hablando del Panameñista, el diputado Luis Ernesto Carles publicó en sus redes: “Te quitaste la camiseta del partido para conseguir el cargo que hoy ocupas; y ahora te la vuelves a poner para apoyar los intereses de aquellos que en un pasado te nombraron”. Presuntamente, Carles se refiere al magistrado Alfredo Juncá. Lo curioso es que agrega: “Con la Democracia no se juega ni mucho menos se negocia, se defiende”. ¿Será que el diputado no se ha dado cuenta de que está haciendo lo mismo que critica?
REPUDIO. Pérez Balladares, a quien Gerardo Solís llegó a comparar alguna vez con Jesucristo, se sumó a la ola de críticas al contralor y cuestionó su discurso de la semana pasada, en la Asamblea. “No veo que él tenga que estar bendiciendo la ejecución del presupuesto. Tiene funciones claras y no tiene que estar felicitando”, señaló Pérez Balladares, en RPC Radio. También dijo que es falso que PPC -que obtuvo la concesión en su gobierno- ha cumplido sus compromisos contractuales. ¿Será que esta vez tiene razón?
¿MENTOR? Pérez Balladares reconoce no tener ya trato con Solís; no obstante, de quien sí se considera “amigo” es del vicepresidente Gaby Carrizo. Incluso contó que cuando se descubrió la compra de ventiladores a inicios de la pandemia, aconsejó a Carrizo que públicamente solicitara a Cortizo que lo separara del cargo de ministro, por 30 días. A juzgar por lo que ocurrió después, Carrizo le hizo poco caso, aunque lo realmente preocupante es que tenemos un expresidente que aconseja al vicepresidente en cuanto al manejo de escándalos en compras del Estado. Lo que nos faltaba.
