HOSTIAS, TÍO. La juez Baloisa Marquínez negó el permiso solicitado por Juan Carlos Varela para salir del país por 17 días y viajar a España, para atender compromisos académicos. Ojalá así se le aplique a todos los investigados por igual.
FRULO. Este es un permiso que ya nunca pedirá el monarca de los culitripis, salvo que, a donde vaya, quiera exponerse a un proceso de extradición al país de la gran manzana para hacerle compañía a sus hijos. ¡Qué va! Primero se congela el infierno.
SIEMBRA. Para nadie fue una sorpresa que el pasado viernes la defensa apareciera con una certificación del fuero electoral penal de Martinelli. Lo que sí fue impactante fue ver al “pino en pote” de la mano de quien lo sembró… Luis Eduardo Camacho y Alma Cortés, certificación en mano, llegaron muy felices y corriendo a presentar el nuevo pasaporte hacia la impunidad, esta vez, cortesía de normas electorales hechas por los profesionales del juego vivo que pululan en la política. Bien bonitos se habrían visto si hubiesen roto el papel por andar peleándose el mérito ante su mentor.
APARIENCIA. Con bombos y platillos, la Contraloría anunció que invitó a la Antai a “compartir” los avances de un estudio que realiza sobre los salarios y gastos de representación y de movilización que reciben los alcaldes y representantes. ¿Con qué propósito? La Antai no tiene atribuciones legales para conducir investigaciones de control fiscal. Eso solo lo puede hacer la Contraloría. ¿Será que Solís no quiere firmar él solito un papel que diga quiénes son los responsables del atraco? La Contraloría tiene que hacer su trabajo, como lo pidió el procurador Rigoberto González, y dejar de dar tantas vueltas.
INCÓGNITA. En Isla Colón —en Bocas del Toro—, hay un desacuerdo en la comunidad por los carnavales: los comerciantes quieren que se celebren de todos modos, y los residentes piden que se mantenga la prohibición. ¿No será que algún diputado gamonal de ese circuito tiene un par de kioskos de carimañola y cervezas, y no quiere renunciar a esa ganancia?
