INMORALIDAD. Por un lado la contralora –que como ya sabemos tiene la aprobación de Martinelli y de Mimito Arias– se niega tranquilamente a hacer pública la información de contratos directos y, por supuesto, públicos, de la Defensoría. Por el otro, al aire está una cuña de Giselle Burillo invitando a los ciudadanos a ampymizarse, justo cuando se le cuestiona por lo mismo que a la sacrificada defensora. Por eso es que vamos tan bien.
RABO DE PAJA. Tanto se han dedicado los oficialistas a criticar al PRD por no haber terminado de retirar su propaganda de las calles, y Neftalí Jaén todavía tiene pegados por ahí los afiches con los que promocionó su candidatura del “diputado del pueblo, sin necesidad de privilegios” en 2009, cuando corrió en el 8-7 por Vanguardia Moral. En la acera de Econo Precios sigue uno, y por el parque Urracá hay otro, ya decolorados por el sol. Ahí tiene algo para hacer.
DESPLANTE. El jueves al homenaje de los exalcaldes faltaron Mayín Correa y su eterno martirio Juan Carlos Navarro. ¿Será que ella pensó que él iba a ir y por eso no fue y viceversa? Lo cierto es que los representantes del PRD se quedaron con las ganas de echarle fresquito a Navarro.
CUENTOS DE LA CRIPTA. En ese homenaje Bosco Vallarino dijo que no descartaba volver al ruedo político, no en 2014 pero quizá en 2019, a una diputación o a la alcaldía. Bueno, tiene un par de años para contarnos qué fue lo que realmente provocó su salida y cuánto de su “renuncia” tuvo que ver con plata y con Ventura Nogueira. ¿O lo contará en su libro?