INVESTIGACIÓN I. El fiscal electoral, Eduardo Peñaloza –sí, el funcionario fantasma que estuvo inscrito en CD y ahora denuncia a periodistas por violar su intimidad–, debe renunciar por vergüenza. La última perla es que ordenó la “compra directa” (por $29 mil 377) de suéteres, chalecos, gorras y botas de cuero a Elimar Distribuidor, S.A.
INVESTIGACIÓN II. Lo escandaloso en este caso ya no es ni el monto ni la forma de la transacción, sino que la sociedad anónima favorecida tiene como agente residente a Salomón Shamah Zuchin, el mismo nombre del “ministro” de la Autoridad de Turismo y uno de los que le habla al oído al Presidente. Señor Peñaloza, háganos un favor: mejor dedíquese a protestar con Eladio.
DOBLE CARA. El que apareció ayer, como blanca paloma, fue el candidato por el PRD, Juan Carlos Navarro, para criticar a su rival Juan Carlos Varela por deslizar un lío familiar. Navarro tiene razón porque Varela la embarró. Solo acuérdese que usted también dijo al abanderado de CD que trabaja para un “maleante”. ¿Otro bipolar?
F5. Y hablando de Varela, el candidato de la reacción tardía, ya es hora que deje de ser la sanguijuela de las obras del gobierno para conseguir votos. Si es así, arróguese la corrupción rampante, los muertos en Bocas, Colón y la mala recolección de la basura, etc.