TURISTA. Ricardo Martinelli, que en los últimos dos días nos dejó otras sorpresitas, como la exclusión en el juicio de Italia y la indemnización a funcionarios que sean botados justificada o injustificadamente, hizo ayer su viaje número 96 –de los que cuentan como oficiales...– a la cumbre de jefes de Estado del Sica. Milagro que premeditada y martiavélicamente, como un “logro personal”, no llegó a las 99 escapaditas...
CÍNICO. Por cierto, añorando la reelección por la que mataba y no pudo, en Dominicana Martinelli dijo que del pueblo depende que él regrese al poder. Y se dio el tupé de decir que dirigió el país por un “sendero de paz”. Manda fuego, señor. Que lo digan los muertos de Colón y de Bocas del Toro.
MORTALES. Ayer los ministros y directores de entidades autónomas recibieron su último chequecito. Terminaron los cinco años de vacas gordas...
SORPRESITAS. Aún después de que el “honorable” Miguel Fanovich anunciara que los diputados no sesionarían más en estas misteriosas sesiones extraordinarias, los diputados de la Comisión de Credenciales de la Asamblea fueron convocados ayer para evaluar más denuncias contra magistrados. Y como no hubo quórum volvieron a citarlos para el lunes. Trabajando hasta que un mejor Panamá llegue a ellos, hasta el último minuto.
TERCOS. En el Partido Revolucionario Democrático se siguen matando. Ahora, por quién será el candidato para dirigir la Asamblea Nacional: si Leandro Ávila o Benicio Robinson. Ni en eso pueden ponerse de acuerdo... Si siguen así, que en 2019 no se quejen.