COMENSALES. El sábado en la noche, en el restaurante Tamarindo de Buenaventura fueron vistos cenando Alejandro Moncada y su compadre Ricky Calvo, con sus respectivas esposas. El círculo cero... a la izquierda.
DESEO. Chello Gálvez cerró la semana pasada medio rebelde con su bancada. No fue a las reuniones ni al pleno... prefirió mandar a su suplente, Diego Lombana. Ojalá haya vuelto a la normalidad de no aparecerse en el pleno ni por equivocación.
KARMA. Por cierto, ahora será interesante ver la interacción de Lombana en el pleno, sobre todo con Beby Valderrama, a quien dejó a medio camino en el gobierno pasado para saltar a CD y correr con Gálvez. Se salva de que ya Beby no va de chistosín puya puya y ahora se proyecta como un hombre serio y conciliador.
INTENSIDAD. La que, como diría su jefe, anda con el gadejo alborotado, es Alma Cortés. Ahora está pidiéndole a Blandón que salve el estadio Justo Arosemena porque está en el olvido. Ah... ¿lo está desde el 1 de julio? ¿Por qué no le mandó ese mensaje a Roxana Méndez?
UNIDAD, UNIDAD. Hablando de Blandón, los que ahora caminan pegados a él son los PRD. Ayer tuvo una actividad en Juan Díaz y ahí estaban, cual Krazy Glue, Patacón Ortega y Javier Sucre. Y para rematar, después lo acompañaron a comer sancocho en casa de un dirigente panameñista. Ojalá eso sea por el bien de la comunidad y no por provecho político. Si los viera José Luis Fábrega...
TRESPATINES. Luis Cucalón hizo una aclaración que enturbió más las circunstancias del fallo que declaró inconstitucional la creación de la ANIP. Dijo que esa eliminación no la empujó este gobierno, ni Miguel Antonio Bernal. Pidió a sus seguidores en Twitter que piensen como Maquiavelo. Que aclare bien. Si no lo empujó este gobierno, ¿quién lo hizo, Maquiavelli? Porque ya no anda con su antiguo jefe de paños y manteles, ¿o sí?