´BANDA GOURMET´. Martinelli se reunió ayer con su cuadrilla de manzanillos a almorzar dizque para analizar temas nacionales. No se sabe si aprovecharon para rezar en equipo para que la contralora no metiera la pata o estaban ultimando las instrucciones que le darían, pero al final el capo, disparado como de costumbre, volvió a criticar la lentitud de Varela. Ya viene siendo hora de que agradezca esa lentitud, porque si fuera a su paso ya habría más de cuatro presos aquí.
MAFÁ. El concurso de cinismo terminó ayer con una ganadora indiscutible: la empleada de Martinelli, Gioconda de Bianchini. Ayer hizo su debut en sociedad y miles de panameños la vieron y oyeron por primera vez. Pero nadie oyó lo que quería porque ella nada vio, nada oyó y nada sabe. Porque además, más nerviosa que director técnico de Brasil en juego contra Alemania, todo lo consultó. En esas manos estamos. Patéticamente vergonzoso.
LIMITADA. Antes de cerrar el tema que continuará hoy, es importante para la historia hacer un recuento de perlitas que soltó la contralora ayer: “cuando yo viajé al mundo”, “el control previo no fue eliminado sino que se exceptuó a varias instituciones”, “hay personas y personas”, “en los refrendos tengo que hacer lo que me piden” y “no hay partidas circuitales (...) son partidas que se mandan a las juntas comunales para apoyar obras sociales”. Cantinflas y, lejos, ella.
POLITIQUERÍA. En vez de estar correteando a los que nos atracaron las arcas del Estado, la Fiscalía de Cuentas anda entretenida planificando la compra de pavos y jamones para Navidad. ¿Qué parte de que Panamá no quiere más prácticas martinellescas y galvezcas no entendieron?
DUDA. Por cierto, ¿alguno de ustedes, lectores, tiene la más remota idea de quién es el fiscal de cuentas?
VACACIONES. La directiva del Seguro Social se va a Playa Tortuga (en Bocas del Toro) a trabajar hasta el viernes. Playa, sol y verano...