LALALANDIA. Ayer salió Raymundo y todo el mundo del gobierno a defender el subsidio a los jubilados, que saldrá de cada tanqueada de gasolina de la clase trabajadora. Todos adujeron que no se trataba de un nuevo impuesto (porque la lluvia de críticas empezó recordándoles que prometieron no tasar ni un impuesto más), sino de un “traslado de ahorro”. Pero la cerecita del pastel fue la aparición del sonriente Presidente, que dijo que él no ve las críticas como críticas, sino como parte de “vivir la democracia”, y que está“feliz de ver el debate que hay”. Primero, no es debate, porque nadie está de acuerdo fuera de sus funcionarios. Segundo, qué bueno que eso lo ponga tan feliz. Y tercero, ya que tanto habla de democracia, tome las opiniones de los ciudadanos en cuenta y no sea autoritario como Martinelli. Porque, téngalo claro: que usted se imponga riéndose no nos va a hacer pensar que está siendo menos autoritario. Autoritario soft, en todo caso, pero autoritario al fin.
ALZHEIMER. Los que ahora quieren aprovechar esa coyuntura de la gasolina para meter puntos y/o distraer atención son los de CD, encabezados por su máximo y único cabecilla (Camacho), que dicen que lo rechazan. Ni vengan ahora, que justificado o no, en su gobierno se subió el ITBMS del 5% al 7%. Ah, y dice Camacho que si Varela no sabe hacer bien las cosas debería consultar con Martinelli. Y lo dijo en serio: usted sabe que él sí dice esas locuras en serio. Lo bueno es que cada día hay más gente clara de que, para hacer las cosas bien, hay que hacerlas exactamente al revés de como las hizo Martinelli.
VELOCIDAD I. Últimamente se habla de tantos millones que ni siquiera alcanzamos a dimensionar cuántas necesidades urgentes se hubieran podido resolver con ese dinero del que ahora goza un poco de maleantes. La plata la administra y reparte el Ministerio de Economía y Finanzas, y Frank de Lima y Alberto Vallarino andan de lo más relax por ahí. ¿Qué espera la fiscalía para llamarlos a capítulo? ¿Que se vayan?
CINISMO. Por cierto, Frank de Lima ni se da por aludido de nada. Él sigue tuiteando artículos que lee y le gustan. O que le gustan y no ha leído, pero lo hacen ver “interesante”, quién sabe. La cosa es que anda como si nada por ahí. Si las cosas se dan como se deberían dar, pronto la sonrisita se le debería convertir en mueca.
VELOCIDAD II. El otro que sigue livin’ la vida loca es Guillermo Ferrufino, cuyo caso la Bianchini dejó en pausa con toda la premeditación y alevosía del caso. Métale turbo, míster Freddy, que con carita de yo no fui ese parece tonto, pero es más vivo que tío Conejo.
PÁSAME LA BOTELLA. A Chichi de Obarrio le formularon más cargos, ahora por una segunda investigación. Ya el niño tiene más cargo que nuevas adquisiciones… Ahora que anda el jefe por la misma city, quién quita que este fin de semana ahoguen juntos sus penas.